El hallazgo de una especie de animal prehistórico, que vivió hace aproximadamente 240 millones de años en lo que hoy es Tanzania durante el período Triásico, podría ayudar a los científicos a precisar la antigüedad de uno de los yacimientos fósiles más importantes del mundo y a modificar la cronología de la evolución temprana de los dinosaurios.
El estudio acerca del descubrimiento del Dinodontosaurus isiyavamanda fue publicado este 16 de septiembre en la revista Journal of Vertebrate Palaeontology. El mismo sugiere que algunos de los fósiles considerados entre los primeros posibles dinosaurios hallados en Tanzania podrían ser más recientes de lo que se creía.
Según explicó la Universidad de Bristol —que lideró el equipo internacional de investigadores—, hace más de 60 años, durante una expedición británica realizada en 1963 a lo que hoy es Tanzania, se descubrió una extensa colección de fósiles de sinápsidos, vertebrados pertenecientes al linaje de los mamíferos que prosperaron antes de la aparición de los dinosaurios.
Los fósiles fueron depositados en el Museo de Historia Natural de Londres, pero solo fueron estudiados parcialmente, lo que dejó dudas sobre la identidad de algunos ejemplares y sobre lo que podían revelar acerca de los ecosistemas de hace aproximadamente 240 millones de años.
Descubren en Tanzania una nueva especie prehistórica de hace 240 millones de años. Foto: Universidad de Bristol/Jonathan Jackson/Hady George.
Al examinar uno de los esqueletos asociados aún no descritos, perteneciente a un grupo herbívoro de sinápsidos llamados dicinodontes, junto con un fragmento de cráneo descubierto más recientemente, el equipo de investigación determinó que los fósiles pertenecen al género Dinodontosaurus. El hallazgo fue inesperado, ya que hasta entonces Dinodontosaurus solo era conocido en América del Sur.
Un estudio anatómico más detallado confirmó que el material procedente de Tanzania representa una especie hasta ahora desconocida, a la que los investigadores denominaron Dinodontosaurus isiyavamanda.
El nombre hace referencia a la tierra del pueblo Wamanda, que habita la región de Tanzania donde se encontraron los fósiles. El descubrimiento tiene importantes implicancias que van más allá de la identificación de una nueva especie.
El fósil que aporta pistas sobre los primeros dinosaurios
Las rocas de Tanzania en las que se halló Dinodontosaurus isiyavamanda corresponden a los mismos depósitos geológicos que han proporcionado fósiles considerados posibles representantes de los dinosaurios más antiguos. Hasta ahora se creía que estas rocas compartían algunos géneros fósiles con rocas de Sudáfrica que habían sido datadas en el Triásico Medio.
Como ahora se sabe que Dinodontosaurus existió tanto en Tanzania como en América del Sur, proporciona un nuevo vínculo entre las secuencias de rocas de ambos continentes e indica que tienen una antigüedad equivalente.
Nuevas dataciones radiométricas realizadas en América del Sur sugieren que estas primeras secuencias de rocas con fósiles de dinosaurios podrían ser hasta 10 millones de años más jóvenes que las de Sudáfrica.
Esto aporta nuevas evidencias de que las rocas del Triásico de Tanzania ya no pueden considerarse como aquellas que conservan los fósiles de posibles dinosaurios más antiguos, lo que impulsa una reevaluación de cuándo y dónde evolucionaron los primeros dinosaurios.
“Esto ayuda a confirmar que los candidatos a dinosaurios más antiguos de Tanzania probablemente no sean más antiguos que los de América del Sur, lo que permite precisar la cronología de los orígenes de los dinosaurios", explicó Hady George, estudiante de doctorado de la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol y autor principal del estudio
El doctor Mike Day, curador de Tetrápodos No Mamíferos del Museo de Historia Natural de Londres, explicó: "Este ejemplar fósil de Tanzania ha estado bajo nuestro cuidado durante más de 60 años y es maravilloso que ahora se haya podido conocer su identidad. Al revelar que Dinodontosaurus vivió en América del Sur y África oriental, nos ofrece una mirada al planeta de hace 240 millones de años".
El nuevo descubrimiento abre la puerta a nuevas investigaciones. Una gran cantidad del material de Dinodontosaurus procedente de Tanzania todavía debe ser estudiado, especialmente el esqueleto poscraneal.
Los próximos trabajos analizarán la anatomía de estos restos y los compararán con ejemplares de América del Sur. Los investigadores también planean estudiar la biomecánica de Dinodontosaurus y de otros dicinodontes relacionados para comprender mejor cómo varias especies herbívoras de gran tamaño pudieron coexistir en los ecosistemas del Triásico.
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