El 30 de enero del año 2002 no había sido un gran día para Michael Shumacher. El alemán había destrozado su monoplaza en un accidente a alta velocidad en los test de pretemporada en el circuito de Montmeló.
Por aquel entonces, el Kaiser -como lo llamaban la prensa y los fanáticos- era tetracampeón de la Fórmula 1 y venía de conseguir sus últimos dos títulos consecutivos con el equipo Ferrari.
Aún no lo sabía, pero al final de esa temporada se consagraría cinco veces campeón e igualaría en títulos a Juan Manuel Fangio. Además, conseguiría un récord que a día de hoy ostenta: finalizar todas las carreras de una temporada en el podio.
"He tenido suerte de dedicarme a lo que me gusta"
En una entrevista concedida para el diario AS luego de aquel accidente, Shumacher admitió que no se consideraba una leyenda de la F1.
Shumacher ganó en total 91 carreras en la F1. Foto: EFE
"No soy una leyenda, sólo soy un tipo con suerte. He tenido suerte de dedicarme a lo que me gusta, hacerlo bien y poder ganar dinero más que suficiente para vivir bien con mi familia. Yo sólo soy una persona normal y corriente", aseguró.
Desde su debut en el año 1991, el Kaiser tuvo el placer de correr contra grandísimos pilotos como Senna, Prost, Mansel y Hakkinen, entre otros.
También pudo apreciar el cambio de tecnología que se produjo a mediados de la década del 90 y principios de los 2000.
Muchos decían que estas nuevas tecnologías hacían más fácil manejar a los monoplazas, pero el alemán no lo creía así.
"Yo no estoy de acuerdo con aquellos que dicen que llevar un coche ahora es demasiado sencillo. Particularmente, a mí me parece que los monoplazas actuales son muy divertidos de conducir", declaró sobre los monoplazas del año 2002.
Su último campeonato lo ganó en el año 2004. Foto: Martin Lee CC BY 2.0
"Me gusta la velocidad de paso por curva que permite la electrónica y los nuevos neumáticos y disfruto al volante más que nunca", afirmó.
Sobre el accidente de Senna y los peligros de la Fórmula 1
"El fin de semana de la muerte de Ayrton en Imola fue el más duro de la historia reciente", recordó en aquel momento.
También admitió que sólo había vuelto a sentir miedo en el Gran Premio de Monza del año 2000, cuando en un accidente múltiple un comisario perdió la vida.
¿Fangio? Lo suyo tenía mucho mérito porque la F1 entonces era más peligrosa", sugirió.
Michael Schumacher en pista. Foto: Rick Dikeman CC BY 3.0
A pesar de los riesgos, aseguró que cuando se subía a un monoplaza no pensaba en sus hijos, sino en hacer lo mejor posible.
Al ser consultado sobre si le gustaría que su hijo siguiera sus pasos, el Kaiser fue contundente en su respuesta: "Obviamente, como padre, la primera respuesta es no, pero si él quiere tampoco podré oponerme. Al fin y al cabo, todos los deportes de alto nivel son peligrosos y la vida en sí lo es".
Por aquel entonces, su hijo Mick tenía dos años y jamás hubiera imaginado que su pequeño llegaría a correr en la categoría reina en las temporadas 2021 y 2022.
"Si él se dedica a esto debe aprender a no traspasar los límites. Esa es la clave. Ir al máximo sin traspasar tu propia capacidad. La familia es para mí más importante que las carreras", le aconsejó pensando en un futuro que parecía lejano.
La nueva serie de Shumacher
El dos de octubre de 2026 se estrenará en Netflix un documental sobre el primer campeonato que Shumacher ganó en 1994.
El documental, dirigido por Christin Freitag y producido por LEONINE Documentaries, se llamará Schumacher 94: El nacimiento de una leyenda.
Además, contará con la participación de Corinna, la esposa del expiloto de Ferrari, además de otras personas cercanas.
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