Marcela Vitoria de Lima Santos, una adolescente de 19 años, afronta su recuperación y rehabilitación tras la amputación de una pierna por un ataque de tiburón tigre en la playa de Boa Viagem, ciudad de Recife, en la región noreste de Brasil.
Los últimos tres meses fueron una lucha continua para Marcela desde que su vida cambió en un instante. La mañana del 1° de junio de 2026 la joven se encontraba en la playa con familiares y amigos.
Mientras nadaba en agua poco profunda fue mordida en una de sus piernas por el escualo de más de tres metros y luchó para sobrevivir.
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El desesperante rescate de una adolescente de 19 años mordida por un tiburón en una playa de Brasil
Su primo, Jonas Andre de Lima fue quien la sacó del agua. "Vi que se estaba alejando, la agarré del brazo y la traje de vuelta, nadando hacia la orilla. Estaba gravemente herida y ya había perdido la pierna", relató Jonas en diálogo con el diario brasileño O Globo.
El Dr. Mike Andrade, originario de Minas Gerais, se encontraba de vacaciones en la costa y al ver la escena prestó primeros auxilios. Le aplicó un torniquete en la zona afectada con un vendaje comprensivo y aguardó a la llegada de la ambulancia.
"En pacientes que sufren hemorragias tan graves, donde existe riesgo inminente para la vida, debemos detener el sangrado, y en el caso de extremidades, los torniquetes salva vidas", aseguró Andrade.
Marcela fue ingresada en el Hospital da Restauração con un shock hemorrágico profundo, el mismo hospital donde había sido llevo un niño de 11 años un día antes, víctima de otro ataque de tiburón en una playa a diez minutos de distancia.
Marcela permaneció 40 días internada, cinco de los cuales estuvo en terapia intensiva. Foto: IG @ajude_marcela
"Hubo que amputarle la pierna derecha a la altura del muslo, perdió mucha sangre y todos estos pacientes que sufren una mordedura de animal tienen riesgo de infección", informó. Afortunadamente la joven evolucionó bien y fue dada de alta luego de 40 días de internación.
En la zona costera donde ocurrieron los incidentes hay carteles de alerta de peligro que advierte la presencia de tiburones cada 200 metros. En Jaboatao dos Guararapes los ataques en Boa Viagem, Piedade y Candeias ocurren hace casi tres décadas, a pesar de las advertencias y prohibiciones de las autoridades.
Marcela Vitória, sobreviviente a un ataque de tiburón: "Perdí un miembro, pero gané muchas cosas buenas"
La sobreviviente brindó una entrevista a O Globo donde contó que estudia la carrera de derecho. Al despertar en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) la primera pregunta que hizo fue sobre sus estudios.
"Cuando me desperté en la UTI, que vi a mi madre, le dije: '¿Y la universidad?'. Era lo único que preocupaba", recuerda. Después de que le explicaran su cuadro de salud empezó a preguntarse cómo haría para retomar su vida.
"Me preguntaba: 'Dios mío, ¿cómo voy a conseguir una prótesis? ¿Cómo lo voy a lograr?", expresó. Antes del ataque Marcela compaginaba la carrera universitaria con su trabajo como auxiliar de pizzero, para ayudar con los gastos de la casa.
Marcela recibió una prótesis y seguirá su rehabilitación en un centro especializado. Fotos: Instagram @ajude_marcela
"Poco a comprendí que el mundo no se detuvo ahí. Perdí un miembro, pero gané muchas cosas buenas. Vi de cerca lo que es la lealtad, a mis amigos, a mi familia y el apoyo de personas que ni siquiera conocía", manifestó con optimismo.
Incluso durante la internación continuó asistiendo a algunas clases de forma virtual y rindió exámenes. Su esfuerzo y dedicación le valieron una beca de estudios.
La rehabilitación es el siguiente gran desafío. La prótesis a medida ya fue encargada gracias a los fondos recaudados en una colecta comunitaria. A pesar del cambio radical en su rutina, afirmó que sigue concentrada en el mayor sueño de su vida: convertirse en jueza.
"Soy una persona muy intensa con la vida. Esto solo me va a hacer más fuerte. Voy a vivir, estudiar, trabajar y aprovechar todo lo bueno que tiene la vida. No mirar hacia atrás, solo hacia adelante", concluyó.
La campaña para ayudar a su familia
Además de los desafíos físicos y emocionales derivados del accidente, su familia atraviesa una situación económica extremadamente difícil. Su madre es la principal encargada de cuidar a la abuela de Marcela, quien está postrada en cama y requiere atención constante.
Sus familiares alquilan y no cuentan con recursos suficientes para cubrir todos los gastos de la rehabilitación. Iniciaron una campaña de recaudación de fondos en una reconocida plataforma de crowdfunding y le brindan difusión en "@ajude_marcela", la cuenta de Instagram creada para reportar sus avances de salud.
El monto que buscan reunir es de 150.000 reales (casi 30.000 dólares), destinados a financiar el tratamiento posterior al alta médica, incluyendo medicamentos, fisioterapia, apoyo psicológico, traslados a consultas y las adaptaciones necesarias para su recuperación.
"Cada contribución, independientemente de su importe, marcará una enorme diferencia. Esta campaña es fundamental para la recuperación de Marcela y representa nuestra esperanza de que ella pueda llevar una vida lo más cercana posible a la normalidad", expresaron.
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