La reconocida pianista alemana Margarita Höhenrieder, una de las figuras más sólidas y refinadas del piano internacional de las últimas décadas, se encuentra realizando una esperada gira por el país. Tras presentarse en la provincia de Córdoba el pasado 24 de agosto y con una escala agendada en Rosario, el itinerario nacional alcanzará uno de sus puntos más altos este sábado 29 de agosto, cuando Höhenrieder pise por primera vez el escenario de la sala principal del Teatro Colón.
Para esta ocasión especial, Höhenrieder unirá su talento por primera vez al de la emblemática Camerata Bariloche, bajo la batuta del destacado director estadounidense nacido en Japón japonés Eugene Tzigane como maestro invitado.
El repertorio seleccionado para la velada en el coliseo porteño promete una combinación perfecta de frescura melódica y profundidad filosófica.
La Camerata Bariloche abrirá el concierto con la Sinfonía n.° 4, Op. 90, Italiana de Felix Mendelssohn, una partitura luminosa, fruto de las impresiones del compositor alemán durante su viaje por Italia entre 1830 y 1831. Una obra célebre por su vitalidad rítmica, su ímpetu solar y la fluidez de sus líneas melódicas.
El plato fuerte de la tarde tendrá a Margarita Höhenrieder al frente del teclado con el Concierto para piano n.° 4, Op. 58 de Ludwig van Beethoven. Compuesto entre 1805 y 1806, el Cuarto Concierto beethoveniano revolucionó el género al romper con la tradición: en lugar de la habitual introducción orquestal, es el piano solo el que susurra los primeros compases del Allegro moderato.
La pieza es aclamada por su carácter poético, su diálogo íntimo entre solista y orquesta, y un célebre segundo movimiento (Andante con moto) que encarna un bellísimo contraste de lirismo y dramatismo.
La Camerata Bariloche, garantía de excelencia.
El linaje pianístico de una maestra
Nacida en Múnich en 1956, Margarita Höhenrieder representa la síntesis de una de las tradiciones interpretativas más ilustres de Europa. Tras formarse bajo la tutela del legendario Ludwig Hoffmann en la capital bávara, perfeccionó sus estudios con el maestro Leon Fleisher en el prestigioso Peabody Conservatory de Baltimore. A este sólido linaje pedagógico se sumó una estrecha y prolífica relación artística con Alfred Brendel, una de las referencias absolutas del piano del siglo XX.
Su consagración internacional llegó en 1981, cuando se adjudicó el Primer Premio del Concurso Internacional de Piano Ferruccio Busoni en Bolzano, Italia, uno de los certámenes más exigentes del circuito global. Desde entonces, Höhenrieder ha construido una carrera caracterizada por la sobriedad, la claridad de pulsación y una asombrosa sensibilidad estilística.
A lo largo de su trayectoria, se ha presentado como solista junto a orquestas de primer orden mundial -como la Filarmónica de Nueva York, la Filarmónica de Múnich, la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera y la Staatskapelle Dresden-, trabajando en estrecha colaboración con directores de la talla de Claudio Abbado, Lorin Maazel, Kirill Petrenko, James Levine, Riccardo Chailly y Fabio Luisi.
Eugene Tzigane será el director invitado en la gala del Teatro Colón.
Paralelamente, ha desarrollado una prominente labor pedagógica: con apenas 28 años asumió como profesora en Würzburg y, desde 1991, ocupa la cátedra en la Hochschule für Musik und Theater München, ocupando el histórico lugar que antes perteneciera a su maestro Hoffmann.
Su figura destaca además por su compromiso con la música de su tiempo, habiendo sido musa e intérprete predilecta del compositor Harald Genzmer, de quien estrenó célebres obras fundamentales.
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