Este próximo jueves 22, el Ballet Contemporáneo del San Martín –codirigido por Andrea Chinetti y Diego Poblete– llevará a escena un estreno absoluto: “Paraíso perdido”, creada especialmente para esta gran compañía por la pareja de coreógrafos (pareja tanto artística como personal) formada por Iratxe Ansa, nacida en el País Vasco, e Igor Bacovich, de origen italiano.
Paraíso perdido estrena este jueves en el Teatro San Martín. Foto: gentileza.
Iratxe Ansa hizo su camino enteramente en la danza. Por su parte, Igor Bacovich comenzó también con la danza, se orientó luego al trabajo social aplicado a problemas de las drogadicciones y luego regresó a su mundo de origen, ya como coreógrafo.
“Paraíso perdido” es el fruto de una coproducción entre el Complejo Teatral de Buenos Aires y los Teatros del Canal de Madrid, adonde la obra será llevada en marzo de 2027.
Del poema “El paraíso perdido” del gran poeta inglés John Milton, publicado en 1667, los coreógrafos tomaron solo el título. El poema habla de la expulsión del Edén de Adán y Eva, pero ellos dicen: “En realidad, nos inspiró una partitura de la compositora Beatriz Arzamendi, quien escribió una obra musical inspirada en el texto homónimo de John Milton. Nosotros nos enfocamos en un concepto amplio de la pérdida y sobre todo en lo que ocurre después de una situación conflictiva. La estructura de nuestra obra es como la de una película contada en pequeños capítulos”.
"La estructura de nuestra obra es como la de una película contada en pequeños capítulos”, dijeron los coreógrafos Iratxe Ansa e Igor Bacovich. Foto: gentileza.
La partitura de Beatriz Arzamendi abordaba momentos de conflicto, romance y tristeza, pero Iratxe e Igor quisieron mantener una paleta de colores abierta y luminosa, y además conservar el título como un homenaje a la compositora “y porque es un nombre precioso”.
Una dupla internacional
Iratxe Ansa comenzó a estudiar ballet en el País Vasco, ingresó al Conservatorio de San Sebastián y obtuvo una beca a los 14 años para estudiar danza clásica en la muy prestigiosa John Cranko Schule de Stuttgart. Luego participó como bailarina en importantes compañías europeas.
Los coreógrafos Iratxe Ansa e Igor Bacovich se conocieron bailando: los dos participaban de un mismo proyecto en Holanda. Foto: gentileza.
Por su parte, Igor Bacovich se formó en la Academia de Danza de Roma y en la escuela Codarts de Rotterdam; trabajó inicialmente como bailarín freelance, pero después se dedicó, a lo largo de ocho años, al trabajo social.
Se conocieron bailando: los dos participaban de un mismo proyecto en Holanda y poco a poco se fueron acercando más, y la relación, ya personal y profesional, los llevó a crear el conjunto independiente Metamorfosis Dance, un proyecto que tuvieron que poner en pausa en 2023 a partir de las invitaciones que comenzaron a recibir por parte de distintas compañías europeas.
–Esta obra, “Paraíso perdido”, fue creada desde cero aquí, con el Ballet del San Martín. ¿Cómo fue el proceso? ¿Tenían ya preparada la coreografía o fueron armándola con improvisaciones de los propios bailarines?
–Igor Bacovich: Ni una cosa ni la otra (se ríe). Nosotros traemos nuestras ideas y nuestro vocabulario y los trasladamos a los intérpretes y nos dejamos llevar también por la intuición de aquello que tenemos en la cabeza. Y luego adaptamos, pulimos o descartamos elementos, según cómo funcionen en la práctica escénica.
–Ustedes se identifican como coreógrafos contemporáneos, ¿sienten algún tipo de afinidad con otros creadores de danza de este tiempo?
–Igor Bacovich: Tengo una cercanía estética con el trabajo de Crystal Pite (NOTA: una muy relevante coreógrafa canadiense actual), que me parece maravilloso. Pero no nos inspiramos en tal o cual coreógrafo. Tenemos un lenguaje propio, que puede gustar o no, pero que está basado totalmente en una danza que requiere técnica y virtuosismo. En otras palabras: reivindicamos la danza todo el tiempo. Y no porque seamos coreógrafos contemporáneos nos olvidamos de la técnica.
–Iratxe Ansa: En cuanto a mí, he crecido bailando obras de grandes artistas contemporáneos como Jyri Kylian o Mats Ek y seguramente me han alimentado. Inicialmente había sido una bailarina de tutú, pero mi espíritu me llevaba a trabajar con coreógrafos vivos y con creaciones nuevas.
Iratxe Ansa e Igor Bacovich. Foto: gentileza.
El montaje de “Paraíso perdido” con el Ballet del San Martín fue una experiencia muy buena para ellos, que han trabajado con las compañías más diversas: “Comenzar una nueva creación –dice Igor– con un grupo que no conoces puede ser algo arriesgado; no sabes quiénes son ni lo que pueden ofrecerte. Pero este es un conjunto abierto a todo, con muchas ganas, con mucho talento en general y a la vez con talentos muy diferentes. Ha sido muy inspirador trabajar con ellos”.
–¿Cómo se reparten los roles en las etapas de creación y de montaje?
–Igor Bacovich: En el estudio, durante la elaboración del material, no dividimos nada: los dos hacemos todo. Pero durante las últimas semanas, cuando estamos ya en el escenario y las cosas se hacen más intensas, yo me ocupo particularmente de las luces y la escenografía, e Iratxe, de la musicalidad y de las correcciones a los bailarines. Pero la realidad es que compartimos todo: desde las ideas hasta qué hacer y cómo hacerlo.
Paraíso perdido, la obra creada por los coreógrafos Iratxe Ansa e Igor Bacovich para el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. Foto: gentileza.
La consagración del tango
“Paraíso perdido”, que dura algo más de media hora, comparte el programa con “La consagración del tango”, una obra de la coreógrafa argentina Ana María Stekelman, creada especialmente para Julio Bocca en 1998 y que fue repuesta con el Ballet Contemporáneo del San Martín en el mes de febrero pasado.
La consagración del tango”, una obra de la coreógrafa argentina Ana María Stekelman, creada especialmente para Julio Bocca en 1998. Foto: archivo Clarín.
Decía en esa oportunidad Stekelman: “Quise unir las músicas de Igor Stravinski y Astor Piazzolla. El compositor Edgardo Rudnitzky generó este encuentro de algunos tangos de Piazzolla (“Escualo”, “Movimiento continuo”, “Chin Chin”) con “La consagración de la primavera” de Stravinski. Y de esta manera se entrelazan también en la coreografía la danza contemporánea y el tango. Elegí esta combinación de músicas porque tanto Stravinski como Piazzolla han sido disruptivos cada uno en su tiempo y produjeron un gran quiebre en sus respectivos géneros”.
El programa doble se estrena este próximo jueves 22 a las 20 en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín, Corrientes 1530. Habrá funciones de jueves a domingo a las 20 hasta el 1° de noviembre.
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