En los últimos años creció como nunca antes en YouTube el número de grandes festivales y recitales que jamás se habían visto antes en fílmico o escuchado en audio. Y a este aluvión se le agrega otra parva de nuevas expresiones. A tal punto ha proliferado este material (que abarca varios géneros musicales como el rock, el jazz, el pop, el blues e incluso el folklore) y está teniendo tanta aceptación en el público masivo, que ahora Spotify acaba de inaugurar su propio salón de videos como para no quedarse afuera de este boom imparable.
No parece tan lejana la época donde para ver algún recital decente había que hacer una fila de trasnoche en un cine barrial. Muchos recordarán el Ritz, por ejemplo. Quedaba en Cabildo 685, cerca de Olleros. Un punto clave del circuito de cines de la época (los años '70) en la zona norte de la ciudad. Y allí se gastaron varias copias del famoso Woodstock Festival. O el Cine Lara (Avenida de Mayo 1221, pleno Barrio Español) donde los sábados a la medianoche la cola se extendía casi hasta dar la vuelta a la manzana para ver el filme de Led Zeppelin La canción es la misma (Peter Clifton y Joe Massot, 1976).
Un año antes había asomado tímidamente el primer videoclip de consumo masivo actual, con Bohemian Rhapsody, de Queen. Y faltaban seis años más para que el 1° de agosto de 1981 una voz en off anunciara aquel célebre “Ladies and gentleman…Rock and roll!” en la cadena MTV. Pero lo que estamos viviendo y disfrutando hoy es un verdadero tsunami desbordante de música que parece no tener fin. ¿Y qué hay de nuevo en el mundo de la buena música? Muchas cosas, la mayoría absolutamente recomendables para melómanos de ley.
David Bowie - Earls Court (1978). De qué se trata: son grabaciones de circuito cerrado de televisión de distintos estadios ingleses que técnicos de la gira de aquel 1978 conservaron durante todos estos años en cintas de video caseras (VHS o Betamax) y que algunos fans de la restauración fílmica subieron a YouTube limpiadas cuadro por cuadro. Incluye temas como Heroes, The Jean Genie, Fame y Sound and Vision. En guitarras están Adrian Belew y Carlos Alomar.
Janis Joplin. Y uno de sus últimos conciertos.
Janis Joplin (1970) - In Harvard Stadium. Fue uno de los últimos conciertos de esta cantante única antes de su trágica muerte a los 27 años. Toda la energía y el despliegue histriónico de la artista texana que hoy tendría 83 años. La acompaña la Full Tilt Boogie Band. Ocho canciones gloriosas entre las que se cuentan Mercedes Benz, Try y Summertime.
Erroll Garner - Live in Paris (1973). El hombre de los dedos de terciopelo, posiblemente el pianista de jazz más exquisito y sutil de todos los tiempos en una performance magnífica en la televisión danesa (JazzLand). Garner no sabía leer música y es asombroso verlo tocar en vivo sin siquiera mirar las teclas del piano. Esta fue una de sus más celebradas presentaciones tardías en Europa y se lo ve derrochando talento.
The Rolling Stones - Live in Paris (1970). De qué se trata: es un video sumamente extraño, porque la cámara decide enfocar durante la mayor parte del tiempo los dedos de Keith Richards sobre su guitarra en lugar de darle protagonismo a Mick Jagger. Y esto es algo invaluable para los músicos actuales. Y en el bajo, por supuesto, el inconmovible Bill Wyman.
Creedence Clearwater Revival - Royal Albert Hall (1970). De qué se trata: aunque se grabó en 1970, el metraje estuvo mal etiquetado y semioculto durante décadas. Incluso se creía que era un show de los CCR en Oakland. Finalmente, en 2022, se restauró y editó en su totalidad. Incluyendo los 9 minutos salvajes del tema Keep on Chuggling. John Fogerty y su banda en estado celestial.
Led Zeppelin - Madison Square Garden (1973). Son rollos sincronizados por los fans. La comunidad zeppeliana hizo verdaderos milagros en los últimos dos o tres años, utilizando Inteligencia Artificial para sincronizar grabaciones de audio de consola con rollos de películas Súper 8 que distintos fans grabaron a escondidas en el estadio. Dos momentos sublimes: Stairway to Heaven y I’ve Been Living You.
Goose Lake Music Festival (1970). Conocido como “el Woodstock de Michigan”, fue un festival masivo al que en aquel momento concurrieron unas 200 mil personas y que casi había quedado en el olvido. Recientemente rescatado, muestra filmaciones caseras que pintan el ambiente de esa época. El desfile de bandas incluye a Jethro Tull, Chicago, Ten Years After, The Faces (con Rod Stewart), Iggy and The Stooges y Bob Seger. Una hora y 45 minutos de historia viva.
Lou Reed - The Bottown Line, Nueva York (1983). Uno de los clubes de música emblemáticos de aquella época y un recital espectacular de Reed, remasterizado espectacularmente. En la playlist se incluyen himnos como Sweet Jane, Satellite of Love y por supuesto Take a Walk on the Wild Side.
Bob Dylan. En la lente de la realizadora Alma Har'el.
Bob Dylan - Shadow Kingdom (2021). De qué se trata: es un especial en streaming de Dylan luego de la pausa por la pandemia. Fue filmado con una atmósfera de cine noir por la directora estadounidense-israelí Alma Har’el e incluye 13 canciones incluyendo un estreno (la canción Sierra’s Theme) y el audio de este concierto fue lanzado en formato físico el 2 de junio de 2023.
Crossroads Guitar Festival (2026). Cada cuatro años el inglés Eric Clapton organiza este festival con los más renombrados guitarristas (eléctricos y acústicos) y sus bandas en los Estados Unidos. Todos ellos son imperdibles. Bill Murray como el anfitrión (arranca diciendo “bienvenidos a la iglesia, muchachos”) presenta dos docenas de figuras eminentes de las seis cuerdas. Este festival aconteció el pasado 26 y 27 de setiembre en el Moody Center de Austin, Texas, y entre los grandes nombres figuran John McLaughlin, Buddy Guy, Joe Bonamassa, Jimmie Vaughan y John Mayer.
Algunas consideraciones
Por supuesto que tener la oportunidad hoy de ver todo este material de forma gratuita y en casa tiene un enorme valor. Como decíamos al comienzo, los tiempos cambian y con él las formas de actuar de las sociedades. Una de las grandes diferencias entre aquellas veladas de cine barrial de trasnoche y la mecánica de ver hoy los videos cómodamente instalado en el hogar tiene que ver con el cambio de paradigmas entre el siglo anterior y el actual.
Y, claro, la tecnología. Por el camino se perdió quizá lo comunitario. Aquel ritual colectivo que significaba encontrarse con amigos o incluso desconocidos en la fila de entrada e intercambiar pareceres. Costumbre que se continuaba luego de la función en alguna pizzería de la zona en cuestión.
Hoy la modalidad es casi absolutamente individual. Si bien YouTube ya hace unos años que le ganó la pulseada a la televisión abierta y por cable como opción válida de entretenimiento (y por ende le puso los clavos al cajón de la reunión familiar de sobremesa alrededor de la tele), lo colectivo ha sido derrotado casi enteramente por la forma individual. Los teléfonos celulares representan en la Argentina entre el 60 y el 70 por ciento del tiempo total de reproducción. Y siete de cada diez internautas ingresan diariamente a YouTube desde sus teléfonos sobre todo para consumir shorts (videos cortos), música y tutoriales.
Las computadoras hogareñas son el dispositivo que más ha quedado relegado, y su cuota se sitúa entre el 10 y el 15 por ciento del total de visualizaciones. Las compus han quedado atrás y se utilizan casi exclusivamente aplicadas sobre todo al campo laboral, educativo o de transmisiones en vivo de larga duración de canales de streaming locales, La pantalla de mayor crecimiento exponencial en nuestro país en los últimos años es la de los Smart TVs o televisores inteligentes. Casi 20 millones de argentinos transmiten semanalmente contenidos de YouTube a sus smarts TVs.
¿Qué se perdió y qué se ganó?
Es evidente que desde la pandemia se cambiaron todas las reglas para siempre. Y cada uno verá avances y/o retrocesos. Pero lo que no se puede negar es que aburrirse hoy no es una opción. Hay para todos los gustos y todas las edades. Hagamos un pequeño repaso ahora por el ambiente musical criollo.
Osvaldo Pugliese y Astor Piazzolla - En vivo en el Royal Carré Theater de Amsterdan. De qué se trata: es el recital conjunto que dieron estos dos grandes maestros del tango argentino el 29 de junio de 1989 en Holanda. El audio impecable fue agregado con la grabación original que saldría en discos (por el sello Lucho) en 1992. No hay mucho que agregar para saber que es un material imperdible. En la orquesta de Don Osvaldo sobresalen las voces de Abel Córdoba y Adrián Guida. Mientras que el quinteto de Astor es un manojo de virtuosos: Daniel Binelli, José Bragato, Gerardo Gandini y Horacio Malvicino. Por arriba de esto sólo está Dios…
Milo J, una de las figuras invitadas al ¡FAlklore!
¡FAlklore! - 2 capítulos (2025). De qué se trata: una de las más grandes reuniones de folkloristas actuales, merced a la idea de Milo J acompañado por Mex Urtizberea. Soledad, el Chaqueño Palavecino, Cuti y Peteco Carabajal, Chango Spasiuk, Teresa Parodi, Abel Pintos, la Sele Vera, Lito Vitale, Los Campedrinos y muchos más con versiones irrefutables de grandes clásicos de nuestra música rural. Momento imperdible: la versión de Balderrama a cargo del Negro Rada y los cantores de la murga Agarrate Catalina.
Mercedes Sosa - En Nueva York (1974) y Acústico en Suiza (1980). Dos gemas rescatadas por la familia de Mercedes y remasterizadas con muchas prolijidad. El primer recital ocurrió en el Town Hall de Manhattan en febrero de 1974. El segundo (del que existían algunos registros parciales) fue un histórico concierto íntimo y acústico en Suiza con un formato minimalista y contundente: La Negra en voz y bombo legüero y Colacho Brizuela en guitarra y voz. No más preguntas señor juez.
Documental "Atahualpa Yupanqui, un trashumante".
Atahualpa Yupanqui - Archivo inédito del documental Atahualpa Yupanqui, un trashumante (2024). El equipo de producción de este filme maravilloso, dirigido por Federico Randazzo Abad, ha subido trailers oficiales y distintos fragmentos del documental a YouTube donde se exponen grabaciones caseras y fragmentos fílmicos personales de los viajes de Don Ata por el mundo. Pero además, en el canal Atahualpa Yupanqui oficial la familia del músico ha subido en estos últimos años charlas, reflexiones y poemas que nunca antes se habían visto.
Esta es, por supuesto, la punta de un iceberg inabarcable. Internarse en las profundidades de la plataforma puede significar una experiencia realmente asombrosa. Uno empieza buscando algún material específico y suele terminar descubriendo otras minas de oro, impensadas. Valga pues esta ínfima reseña a modo de disparador. Y que la curiosidad por seguir descubriendo la buena música siga siendo nuestro estandarte.
POS
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