Lionel Messi volvió a provocar una de esas noches en las que los elogios cruzan fronteras y los medios del mundo parecen competir para encontrar una nueva manera de describirlo. El capitán argentino hizo cuatro goles, dos de tiro libre, entregó una asistencia y fue la figura excluyente del 7-1 de Inter Miami sobre Montreal por la MLS, una actuación que tuvo fuerte repercusión en Estados Unidos, América Latina y Europa y que volvió a instalar una pregunta recurrente alrededor de su carrera: ¿hasta cuándo podrá seguir jugando de esta manera?
La propia MLS eligió una frase que resume bastante bien la sensación: “Lionel Messi hace más historia con una obra maestra de cuatro goles”. La liga puso el acento en que el argentino empezó la noche dos goles por detrás del líder de la tabla de artilleros y la terminó dos por encima, con 18 tantos y 10 asistencias, además de convertirse en el jugador que menos partidos necesitó para llegar a 20 actuaciones con dos o más goles.
La prensa estadounidense siguió por el mismo camino. Sports Illustrated eligió la idea de un Messi que todavía es capaz de modificar los libros de récords y tituló “Lionel Messi Tears Up the History Books”, mientras que Yahoo Sports definió lo ocurrido como una “master class” del argentino, destacó que sigue haciendo “magia e historia a los 39 años” y encontró una manera bastante gráfica de explicar la dimensión de la actuación: “Cuatro goles. Un hat-trick no fue suficiente”. En Canadá, Goal fue todavía más enfático y abrió con “Breathtaking masterclass!”, una “clase magistral impresionante”, antes de destacar los cuatro tantos en una goleada récord de Inter Miami.
En Estados Unidos, AS también eligió el registro superlativo para describir lo sucedido y habló de una noche en la que Messi volvió a recordar que parece un jugador “de otro planeta”. Destacó además que se trató de su primer póker desde que llegó a la MLS y de una actuación que devolvió la tranquilidad a un equipo que venía atravesando su momento más complicado de la temporada.
Porque ahí aparece otro componente de la goleada. Messi no hizo cuatro goles cuando Inter Miami navegaba con tranquilidad y aplastaba rivales. El equipo llevaba cinco encuentros sin ganar entre todas las competencias y atraviesa una transición en el banco mientras espera que Cristian Kily González pueda asumir formalmente como entrenador. El argentino convirtió aquella pequeña crisis en una fiesta.
En España, Mundo Deportivo tituló directamente que Messi había “destrozado” a Montreal con un póker y puso el foco en su llegada a la cima de los goleadores de la MLS. El medio catalán también destacó los dos goles de tiro libre y la asistencia a Luis Suárez dentro de una actuación en la que prácticamente todo el ataque de Inter Miami pasó por sus pies.
No fue el único medio español que apeló a la idea de una nueva exhibición. La Vanguardia presentó la goleada como la “enésima exhibición” de Messi y tituló “Messi destroza al Montreal (7-1) con un póquer y ya es el ‘pichichi’ de la MLS”. Una elección que puso en una misma línea las dos dimensiones de la noche: el impacto de los cuatro goles y una vigencia que, a los 39 años, le permitió salir del estadio convertido nuevamente en máximo artillero de un campeonato.
Desde Italia, Eurosport eligió justamente esa lectura. “Lionel Messi da leggenda”, lo presentó antes de destacar el póker en el 7-1, y sostuvo que “a los 39 años Lionel Messi continúa sorprendiendo”. Pero fue todavía más lejos al definir lo que representa su producción actual: “continúa redefiniendo los límites de lo imposible”. Cuatro goles, una asistencia, 18 tantos en la temporada y el liderazgo entre los artilleros fueron utilizados allí no tanto para recordar lo que hizo Messi durante su carrera sino para remarcar algo más difícil de explicar: lo que todavía sigue haciendo.
También desde Europa aparecieron títulos que buscaron escapar de la simple enumeración de los cuatro goles. En Alemania, Bild habló de una “Viererpack-Gala von Messi!”, una gala de cuatro tantos, y resumió la noche con otra exclamación: “Was für eine Gigantenshow!”, “¡Qué espectáculo gigantesco!”. En Francia, Eurosport encontró una fórmula todavía más sencilla para explicar cuánto depende Inter Miami de su capitán: “Quand Messi va, tout va...”. Cuando Messi está bien, todo está bien. Distintos idiomas para una conclusión bastante parecida.
Las repercusiones encontraron además un punto en común que trasciende el resultado: Messi tiene 39 años y la MLS todavía no encuentra su techo. Cuatro goles y una asistencia, 18 tantos y 10 pases gol en la temporada, liderazgo en la carrera por el Botín de Oro, primer póker de la historia de Inter Miami y récord de velocidad para alcanzar 20 partidos con múltiples goles. No son los números de un futbolista que administra los últimos capítulos de su carrera.
Hasta la secuencia tuvo algo de aquellos viejos partidos en los que Messi parecía acumular desafíos dentro de un mismo encuentro. Marcó el 2-1 antes del descanso, volvió a aparecer apenas comenzado el segundo tiempo, asistió a Suárez, completó el triplete a los 83 minutos y todavía le quedó tiempo para ejecutar otro tiro libre y cerrar su cuenta personal. El resultado fue también histórico para el club: Inter Miami nunca había marcado siete goles en un partido.
Y así, mientras el equipo espera al Kily González y necesitaba recuperar algo de tranquilidad después de cinco partidos sin victorias, Messi volvió a colocar a Miami en las noticias deportivas alrededor del mundo por una razón bastante diferente. Tiene 39 años, ganó todo, superó los 900 goles y lleva más de dos décadas obligando al periodismo a buscar adjetivos. El sábado volvió a complicarle el trabajo. Porque quizá ya no le quede nada por demostrar. Pero todavía parece tener muchísimo para mostrar.
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