Las ilusiones del Manchester United de volver a pelear por la Premier League duraron apenas una fecha. El equipo dirigido por Michael Carrick cayó 2-0 ante Hull City, uno de los recién ascendidos, y volvió a exhibir los problemas que lo acompañan desde hace varias temporadas: falta de contundencia, pocas respuestas futbolísticas y una preocupante fragilidad en las pelotas paradas. Lisandro Martínez estuvo en el banco y no ingresó.
La derrota en el MKM Stadium no solo significó comenzar el campeonato con el pie izquierdo. También dejó una sensación de estancamiento en un equipo que necesitaba mostrar señales concretas de crecimiento para volver a ser considerado un candidato. Mientras Arsenal, vigente campeón, goleó al Coventry City en su estreno, el United ni siquiera pudo rescatar un empate frente a un rival que regresó a la máxima categoría después de casi una década.
Hull golpeó por primera vez a los 17 minutos. Antes, Tzolakis había evitado el gol de Bryan Mbeumo, pero el conjunto local ya había mostrado mejores argumentos. El premio llegó después de un córner: Senne Lammens realizó una gran intervención para desviar el primer remate contra el palo, pero el rebote quedó servido para Semi Ajayi, quien aprovechó la pasividad de la defensa y solo tuvo que empujar la pelota.
El gol fue un golpe para el United, aunque todavía quedaba mucho partido. Sin embargo, pasada la media hora, Hull volvió a aprovechar una pelota parada. Regan Slater ejecutó con precisión una falta lateral y Mendy apareció en el área para conectar un cabezazo que dejó sin respuestas a Lammens y puso el 2-0.
La diferencia reflejaba una de las principales falencias del equipo de Carrick. Manchester United sufrió cada vez que Hull llevó la pelota al área y, al mismo tiempo, no encontró la manera de transformar su mayor jerarquía individual en situaciones claras de gol.
El descanso tampoco modificó el desarrollo. Hull se replegó, defendió con comodidad y encontró espacios para lastimar de contraataque. Carrick buscó respuestas con el ingreso de Marcus Rashford, pero el delantero tampoco pudo cambiar la historia.
Con el correr de los minutos, la presión cayó sobre el United, que terminó jugando contra el reloj y sin encontrar soluciones. Hull, en cambio, sostuvo la ventaja y celebró un triunfo histórico en su regreso a la Premier League.
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