A horas de la esperada semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, Luis Escobedo, exfutbolista y veterano de la Guerra de Malvinas, compartió un mensaje cargado de emoción y memoria. Dejó un pedido especial para el plantel dirigido por Lionel Scaloni: "Les pediría a los jugadores argentinos que jueguen por los pibes que quedaron en Malvinas y por los papás de todos ellos".
La historia de Escobedo atraviesa dos escenarios completamente distintos. Antes de convertirse en combatiente, era una de las promesas del fútbol de ascenso. Sin embargo, con apenas 19 años fue enviado como soldado de la Compañía de Comunicaciones a la Guerra de Malvinas, donde permaneció durante 70 días. Nunca antes había empuñado un arma.
Esa experiencia, asegura, modificó para siempre su manera de entender el deporte. "Siempre digo que el fútbol me ayudó para lo que fue la guerra y después la guerra me ayudó mucho para saber que el fútbol es un juego. Yo comprendo a la gente, pero para mí es un partido de fútbol, no más que eso", reflexionó en una entrevista con Super Deportivo Radio, por Radio Villa Trinidad.
Luis Escobedo, en el Museo de Malvinas de Lomas de Zamora. (Maxi Failla)
Escobedo también valoró el vínculo que la actual Selección construyó con la causa Malvinas. "Este plantel nos reivindicó al mundo porque esa canción de 'los pibes de Malvinas' la conocen en todo el mundo gracias a ellos", señaló, en referencia al popular tema que acompaña a la Scaloneta desde la consagración en Qatar.
Por eso, aunque admite que vive el partido con ilusión y ganas de ganar, insiste en separar el fútbol del conflicto bélico. "La guerra me enseñó que no puedo tomarme un partido como una guerra", resumió.
El exjugador, que vistió las camisetas de Colón, Belgrano y Vélez Sarsfield, entre otros clubes, también marcó diferencias entre el histórico choque del Mundial de México 1986 y el que se disputará ahora. "En el 86 hacía apenas cuatro años que había terminado la guerra. La gente todavía estaba con mucha bronca. Creo que hoy hemos reflexionado un poco más", explicó.
En ese sentido, recordó una experiencia que vivió durante un viaje a las islas en 2019, cuando se encontró con dos excombatientes británicos. Al principio, reconoció, existía desconfianza mutua, pero finalmente aceptaron conversar.
Luis Escobedo defendió las camisetas de diez equipos y cruzó la cordillera para ser una leyenda del fútbol chileno. (Maxi Failla)
"A uno de ellos le faltaba parte de la cabeza porque le había explotado una bomba. Ellos tenían una admiración grandísima por nosotros. No podían creer que chicos tan jóvenes hubieran combatido de esa manera. Fue una charla muy gratificante", recordó.
Finalmente, imaginó qué les diría a los futbolistas argentinos si pudiera ingresar al vestuario antes del partido. Su mensaje volvió a apuntar a quienes perdieron la vida durante el conflicto y a sus familias.
"Hubo pibes con ilusión de vivir y de jugar al fútbol que nunca volvieron, y otros que regresamos y tampoco pudimos hacerlo. Les pido que jueguen por las mamás y los papás de los pibes de Malvinas y, principalmente, por los que quedaron allá. Siempre digo que los verdaderos héroes son los padres de esos chicos y nuestros viejos, que fueron los que se bancaron todo", concluyó.
Todavia no hay comentarios aprobados.