En las últimas horas circuló un meme gracioso y con algo de verdad. La humorada muestra a un hombre que se pone en la piel de Lionel Scaloni y analiza cambios de futbolistas según distintos escenarios que pueden presentarse en un partido. Y ahí el pseudo entrenador de la Scaloneta resume que la mejor alternativa es siempre poner a Nicolás González. La gracia surge de una sensación que tiene sustento en la realidad, aunque no se trata de una regla exclusiva de la Argentina, sino más bien de una tendencia: los entrenadores en el Mundial utilizan a un número reducido de futbolistas. Así, las listas son de 26 jugadores, pero los que tienen acción importante suelen ser pocos.
Scaloni apuesta por un núcleo cerrado de 16 futbolistas. A los 11 que repitieron entre Egipto y Suiza hay que sumar a Lautaro Martínez, Nicolás González, Thiago Almada, Facundo Medina y Nicolás Otamendi. Ahí se cierra el grupo duro de la Scaloneta. Y hay datos que respaldan la idea. Solo 17 de los 26 jugadores que están en Estados Unidos superan los 90 minutos en cancha. Más aún: apenas 5 (Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Lionel Messi, Alexis Mac Allister y Emiliano Martínez) tuvieron acción en todos los partidos del torneo. Y un último dato: únicamente Dibu completó los 600 minutos en cancha.
"Si creo que tienen que entrar, van a entrar", respondió Scaloni cuando le consultaron por la no inclusión de Nico Paz frente a los suizos. Y siguió: "Ingresó el Flaco López y lo hizo muy bien, más allá de que fueron cinco minutos. La edad no es un problema para mí y lo saben. Los chicos que no entran no es porque sean jóvenes. Yo veo el partido y decido. Obvio que me equivoco, como se equivocan todos. Pero Barco, Paz y Simeone ya jugaron. En tanto y en cuanto crea que tienen que jugar, los pondré. Nicolás Otamendi entró en todos los partidos y fue titular solo contra Jordania. Analizamos y vamos haciendo según lo que pensamos que necesita el equipo".
La Selección dejó Kansas rumbo a Atlanta.
Los que jugaron menos de un partido fueron Exequiel Palacios, Marcos Senesi, Nico Paz, Giovani Lo Celso, Juan López, Valentín Barco, Gerónimo Rulli y Juan Musso. De ellos, solo los arqueros no vieron acción. Y una aclaración: Argentina es la única de las cuatro selecciones semifinalistas que utilizó a todos sus jugadores de campo.
Veamos qué pasa con Inglaterra, el rival del miércoles en Atlanta. El técnico Thomas Tuchel usó en más de un partido a 17 de los 26 futbolistas, aunque a 3 jugadores no les dio ni un segundo (Trevoh Chalobah, Kobbie Mainoo e Iván Toney). Solo el arquero Jordan Pickford estuvo siempre en cancha y 9 futbolistas dijeron presente en los seis encuentros.
Francia y España están parejos: tanto Didier Deschamps como Luis de la Fuente utilizaron a 15 futbolistas durante más de 90 minutos. Martín Zubimendi, Alex Grimaldo, Eric García y Víctor Muñoz son los jugadores españoles que aún no sumaron minutos, mientras que Theo Hernández y N'Golo Kanté son los franceses con esa marca. En la Furia, además, 12 futbolistas participaron de los 6 encuentros.
"Cada uno tiene su tiempo. A nosotros nos da igual que jueguen de inicio o cinco minutos. Son todos igual de importantes. Ellos agradecen la calma que tengo. Nosotros seleccionamos a los mejores jugadores del mundo, pero también a las mejores personas, que facilitan la convivencia. Solo pueden jugar 11 y todos entienden ese rol, el papel que tienen que desempeñar en cada momento", explicó De la Fuente.
Así, que Scaloni se refugie en los que confía no es una peculiaridad sino una tendencia. A fin de cuenta, en Mundiales también se juegan con la confianza. Y en ese terreno los entrenadores suelen achicar el margen de prueba al mínimo. Las listas son largas porque el reglamento lo permite, pero cuando la presión aumenta aparecen los apellidos de siempre, los que salen de memoria. Scaloni no escapa a esa lógica. Podrá cambiar esquemas, piezas o posiciones, pero en la hora de la verdad suele apoyarse en el mismo núcleo de futbolistas. La semifinal frente a Inglaterra, salvo que el desarrollo del partido obligue a otra cosa, difícilmente sea la excepción.
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