Real Madrid atraviesa su mejor momento de la temporada y este domingo dio otra muestra de su poderío. El equipo de José Mourinho goleó 3-0 al Racing de Santander, por la undécima fecha de LaLiga, con tantos de Kylian Mbappé, Jude Bellingham y Yan Diomande. Sin embargo, el partido estuvo marcado por una polémica que trascendió lo deportivo: no fue televisado en China por el escándalo que provocaron unas declaraciones del delantero francés sobre Mao Zedong.
La televisión pública china CCTV cumplió su amenaza de suspender las transmisiones del campeonato español. El encuentro tampoco estuvo disponible en Migu, una popular plataforma de streaming que sí ofreció otros partidos de la jornada, incluido el de Barcelona.
En El Sardinero, el conjunto madrileño prolongó su buena racha después de vencer a Barcelona. Mbappé abrió el marcador a los 11 minutos, con un penal discutido por una infracción de Prati. A los 22, Bellingham amplió la ventaja tras una asistencia de Arda Güler y, a los 37, Diomande selló la goleada con un potente remate desde afuera del área.
Racing intentó reaccionar en el segundo tiempo y tuvo un penal a favor por una supuesta mano de Aurélien Tchouaméni, pero el árbitro José Luis Munuera revirtió su decisión tras revisar la jugada en el VAR.
"El equipo está creciendo y, en mi opinión, deberíamos marcar más goles con las ocasiones que tenemos", sostuvo Mourinho, quien destacó el compromiso defensivo de sus delanteros, incluido Mbappé.
El escándalo que dejó a China sin Real Madrid
La controversia comenzó con la difusión de un video en el que Mbappé hablaba sobre un meme que lo comparaba con Mao Zedong. El francés se refirió al histórico líder comunista como un "dictador chino", en alusión a montajes que superponían su rostro al del dirigente que gobernó el país entre 1949 y 1976.
Sus palabras provocaron una fuerte reacción en China, donde Mao sigue siendo una figura central de la historia oficial, pese a las políticas represivas y a los millones de muertes que los historiadores atribuyen a su gobierno.
Tres empresas chinas rompieron sus contratos comerciales con Mbappé, quien presentó disculpas. Sin embargo, la controversia también alcanzó a LaLiga, que sufrieron la suspensión de las transmisiones de la televisión estatal.
El conflicto amenaza con afectar los intereses comerciales del fútbol español en uno de los mercados más importantes de Asia. Por ahora, las disculpas no alcanzaron para levantar el boicot: Mbappé sigue convirtiendo goles, pero los espectadores chinos se quedaron sin verlo.
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