La cuenta regresiva ya empezó. Mientras el plantel de Boca se ilusiona con seguir dando pelea en todo lo que juega, el Torneo Clausura, la Tabla Anual y la Copa Argentina, el triunfo sobre Vasco da Gama en el estadio Maracaná le dio la posibilidad de disputar la final de la Copa Sudamericana, el sábado 21 de noviembre.
Mientras tanto, miles de hinchas ya empiezan a jugar otro partido: conseguir pasajes, encontrar alojamiento y asegurarse un lugar en las tribunas de Barranquilla para acompañar al equipo en busca de un nuevo título continental.
La ciudad colombiana, ubicada sobre la costa del Caribe, espera recibir una verdadera invasión xeneize para una definición que promete movilizar a decenas de miles de argentinos. Y aunque todavía quedan detalles por confirmar por parte de la Conmebol, ya hay algunas certezas para quienes analizan cruzar la frontera detrás de la ilusión.
Boca agotó las 4 mil ubicaciones que le dieron en el Maracaná. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial.
El escenario de la final: la casa de la Selección Colombia
El partido se jugará en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, uno de los templos más emblemáticos del fútbol colombiano.
Allí juega habitualmente Junior de Barranquilla y también la Selección Colombia disputa sus encuentros de Eliminatorias. Para cualquier futbolero argentino es un escenario conocido: durante décadas fue una de las visitas más complejas del continente por el calor, la humedad y la presión del público local.
Con capacidad proyectada para unos 65.000 espectadores tras las obras de remodelación que se llevaron a cabo este año, y que se dio gracias a una inversión que superó los 45 millones de dólares, será una de las finales únicas más convocantes de la historia reciente de la Sudamericana.
En septiembre de 2024, Argentina jugó en Barraquilla contra Colombia y cayó 2-1 por Eliminatorias. Foto: EFE / Mauricio Dueñas Castañeda.
Se estima que Boca será local en Colombia, un país con muchos lazos afectivos hacia el fútbol argentino y donde el público suele dividirse entre Boca y River a la hora de elegir un equipo del exterior. Hoy, los de Arruabarrena cuentan con dos representantes de la tierra cafetera, el arquero Alvaro Montero y Sebastián Villa, pero en la época de Carlos Bianchi fueron próceres los nombres de Oscar Córdoba, Jorge Bermúdez, Mauricio Serna y hasta Fabián Vargas.
Un estadio renovado para recibir la final de la Sudamericana
La final de la Copa Sudamericana también marcará el estreno internacional del nuevo Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, que atraviesa la etapa final de una remodelación histórica impulsada por la ciudad de Barranquilla de cara al gran evento continental. Con una inversión superior a los 45 millones de dólares, las obras ampliarán la capacidad del escenario de 43.000 a 65.000 espectadores y lo convertirán en el estadio más grande y moderno de Colombia.
La transformación va mucho más allá del aumento del aforo. La eliminación de la pista atlética permitió acercar las tribunas al campo de juego, mientras que el césped fue rebajado para mejorar la visibilidad desde todos los sectores. Además, se incorporaron 14 accesos, nuevas zonas VIP, palcos de hospitalidad, salas de prensa y una fachada tecnológica equipada con más de 74.000 luces LED.
¡QUE SE VENGA LA FINAL DE COPA SUDAMERICANA!
— Gol Caracol (@GolCaracol) October 19, 2026
La Alcaldía de Barranquilla, al mando de Alejandro Char, compartió imágenes sobre las nuevas luces del renovado estadio Metropolitano.
VIDEO DE ALCALDÍA DE BARRANQUILLA pic.twitter.com/jB3EUAU0Fi
Inaugurado en 1986, se prepara para recibir a miles de hinchas de Boca en una final que promete un marco imponente y que, según estiman las autoridades locales, generará una ocupación hotelera cercana al lleno total en toda la ciudad.
Un viaje que exige planificación
A diferencia de otras ciudades sudamericanas más conectadas con Buenos Aires, llegar a Barranquilla requiere organización, y eso es sinónimo de gastos. Un dato positivo: la final es el sábado 21 y el lunes 23 es feriado nacional en Argentina.
La mayoría de las alternativas aéreas incluyen escalas en Bogotá, Medellín, Panamá o Lima y demandan varias horas de viaje. Según los sitios web especializados, los pasajes para ese fin de semana van desde los 1.000 a los 1.700 dólares, aunque la mayoría exigen un par de escalas y mucho tiempo en tránsito, con espera en aeropuertos.
Por eso, lo más aconsejable es aprovechar la escapada y pasar unos días en alguna ciudad turística cercana, como Cartagena de Indias (120 kilómetros) o Santa Marta (100 kilómetros), sin tener tanta preocupación por las fechas y la oferta aérea.
Cartagena, famosa por sus playas pero también por ser la ciudad que marcó la vida y la obra de Gabriel García Márquez. Foto: EFE / Ricardo Maldonado Rozo.
Además, como suele pasar en este tipo de casos, lo más probable es que con el correr de las semanas las aerolíneas terminen programando vuelos especiales o chárters.
La otra carrera: conseguir alojamiento
La zona más recomendada para los visitantes es el norte de Barranquilla, especialmente los barrios Alto Prado, El Prado, Riomar y Villa Santos. Allí se concentra gran parte de la oferta hotelera, los restaurantes, los centros comerciales y los servicios utilizados habitualmente por turistas y viajeros de negocios.
Además, son sectores que ofrecen mayor infraestructura y suelen ser los elegidos por equipos de fútbol, periodistas y delegaciones que visitan la ciudad.
El Estadio Metropolitano Roberto Meléndez está ubicado en el municipio de Soledad, al sudoeste de la ciudad. Aunque quedarse en las inmediaciones puede parecer una ventaja para el día del partido, no suele ser la alternativa preferida porque la oferta hotelera es más limitada y la zona tiene menos atractivos turísticos.
La gran incógnita: las entradas
Si hay un tema que mantiene en alerta a los hinchas es la distribución de localidades. Conmebol todavía no anunció cuántas entradas recibirá cada club ni cuál será el procedimiento de venta. Sin embargo, la importante capacidad del estadio alimenta el optimismo de ambas parcialidades.
La experiencia de otras finales recientes indica que una parte importante del aforo suele quedar en manos de los clubes finalistas, aunque también existe un porcentaje destinado a patrocinadores, compromisos comerciales y venta general.
Lanús fue campeón de la Sudamericana 2025 en Asunción. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
Aunque todavía no se conocen los precios de los tickets, los antecedentes recientes permiten tener una referencia. Para la final de la Sudamericana 2025 entre Lanús y el Mineiro, las entradas destinadas a los hinchas de los clubes tuvieron un valor de 90 dólares, mientras que las ubicaciones de categorías superiores oscilaron entre 130 y 200 dólares. Un año antes, para la edición 2024 disputada en Asunción, los hinchas de Racing y Cruzeiro pagaron en torno de los 80 y 90 dólares por una popular.
Un rival adicional: el calor del Caribe
Cualquier argentino que haya seguido las Eliminatorias conoce la fama de Barranquilla. En noviembre, las temperaturas suelen acercarse a los 30 grados y la humedad es elevada. Esas condiciones convirtieron históricamente a la ciudad en una de las plazas más exigentes para los visitantes en Sudamérica.
Para los hinchas que planeen asistir, la recomendación es simple: ropa liviana, hidratación y paciencia para los largos traslados que suele demandar una final continental.
¿Cuánto hay que gastar para seguir a Boca?
Aunque los números pueden cambiar en las próximas semanas, hoy un viaje básico para acompañar al equipo en la final exige un presupuesto cercano a los dos millones y medio de pesos por persona entre pasaje, alojamiento y gastos generales. A eso habrá que sumarle el valor de la entrada cuando la Conmebol oficialice su comercialización.
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