Julián Alvarez entendió más temprano que tarde que durante el Mundial había cometido un error. Después de la victoria ante Austria, por la segunda fecha, en Dallas, el cordobés de Calchín expresó su deseo de cumplir el sueño de jugar en Barcelona. Asesorado por su representante, Fernando Hidalgo, lanzó una frase que en cuestión de minutos dio la vuelta al mundo y desató la furia de los hinchas del Atlético de Madrid. La respuesta de los dirigentes rojiblancos fue inmediata: "La cláusula o nada". El entrenador Diego Pablo Simeone también se plantó. El precio de salida estaba fijado en una cifra prohibitiva: 500 millones de euros. Pasaron las semanas, se cerró el mercado de pases y el delantero campeón del mundo en Qatar quedó preso de sus propias palabras. Hizo todo lo posible para salir, pero no lo consiguió. En su círculo íntimo, el balance de la estrategia fue lapidario: un desastre. Por eso, Hidalgo dejó de representarlo y, desde Madrid, ya señalan a Pablo Barquero como su nuevo agente.
La elección no parece casual. Julián recibió propuestas de Javier Pastore, que trabaja con su amigo Enzo Fernández, y de Jorge Mendes, el poderoso representante portugués que maneja una de las carteras de futbolistas más amplias del planeta con Cristiano Ronaldo como su máxima figura.
Sin embargo, Alvarez optó por un perfil mucho más reservado. Barquero es un representante boutique, con una agenda reducida a apenas dos nombres: Rodri y Pablo Sarabia, quien actualmente juega en el Al-Arabi de Qatar. Menos volumen, más cercanía. Esa parece haber sido la apuesta del delantero argentino.
Alvarez conoció a Barquero durante su etapa en Manchester, donde compartió un par de temporadas con Rodri. La relación previa y la atención personalizada que ofrece el representante terminaron inclinando la balanza. Pero hay otro detalle que pudo resultar decisivo: Barquero consiguió gestionar la salida del mediocampista campeón del mundo desde Inglaterra hacia Barcelona. Un antecedente que, en medio del deseo de Julián de vestir la camiseta blaugrana, adquiere un significado especial.
Julián buscó a un representante con buena llegada a Barcelona.
¿Hablaron de una posible salida del Atlético de Madrid? ¿La mudanza a Barcelona es un objetivo para el próximo mercado de enero o para agosto del año que viene? Por ahora, no hay certezas. Pero el cambio de representante vuelve a poner sobre la mesa una posibilidad que el delantero no pudo concretar durante el último mercado. Y si algo quedó claro después de aquel episodio, es que Julián no se olvidó de su sueño.
Pero, claro está, la estrategia estaría más asociada al silencio para no afectar la carrera de Julián, a quien le está costando el comienzo de esta temporada: no anotó goles en los 5 partidos que lleva disputados. Esta tarde, ante Manchester United por la Champions League, tendrá la chance de sacarse la mufa.
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