Memphis Depay fue uno de los primeros jugadores que salió desaforado a protestarle a Jesús Valenzuela por esa mano de Leandro González Pirez que derivó en el penal agónico. Con el diario del lunes, seguramente desearía que el árbitro no lo hubiese cobrado. El neerlandés de 32 años lo falló en el undécimo minuto de adición y su historia con Corinthians quedará marcada por este triste episodio. Mientras tanto, festeja Estudiantes, que clasificó a las semifinales de la Copa Libertadores por primera vez en 17 años.
¡¡¡INSÓLITO PENAL ERRADO DE MEMPHIS DEPAY EN LA ÚLTIMA PELOTA DEL PARTIDO!!!
— SportsCenter (@SC_ESPN) September 17, 2026
📺 Mirá TODA la CONMEBOL #Libertadores por ESPN en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/48eA47udzw
En el último suspiro del partido, con la desventaja en el marcador (y en el global de la serie) por el gol de Alexis Castro, Corinthians se volcó en ataque con la última ilusión de llevar la definición a los penales. Ahí fue cuando Gustavo Henrique, defensor central parado en posición de 9, dejó pasar la pelota luego de un envío frontal y la misma rebotó en la mano derecha de González Pirez, claramente en posición antinatural. Penal claro que el venezolano Valenzuela cobró tras ir a chequear la jugada en el monitor.
Hubo delirio en el Neo Química Arena, colmado en su capacidad para casi 50 mil espectadores, quienes se veían con una chance de oro que unos segundos atrás parecía de fantasía. Sin embargo, Depay abusó de su jerarquía al querer definir cruzado, al ángulo superior derecho de Fernando Muslera, y la pelota se le fue muy arriba. Se tapó la cara con la camiseta y se lamentó como lo seguirá haciendo durante varios días, semanas, años.
De esta manera, su historia con la camiseta del Timao y la relación con sus hinchas sufrirá inevitablemente un quiebre. Porque la Libertadores era el gran anhelo de todos los allí presentes y, justamente, porque parte importante de las esperanzas estaban depositadas en su máxima figura, que en 2024 trajo su calidad del fútbol europeo al Brasileirao y generó ilusión.
Depay pateó muy alto. Foto: AP/Andre Penner
Depay, con pasado en Barcelona y Manchester United entre otros equipos top de Europa, llegó a Brasil como una estrella, lo que se potenció con buenos rendimientos que lo llevaron a ser campeón de la prestigiosa Copa de Brasil y de la Supercopa doméstica. Por eso, cuando el club decidió no renovarle el contrato, expresó su enojo a través de sus redes sociales.
"Muy decepcionado al leer que el Corinthians decidió no honrar nuestro acuerdo alcanzado para extender mi contrato por dos años más. Esta renovación fue pactada explícitamente tanto por el presidente como por los departamentos deportivo, legal y financiero. Sin embargo, algunas personas decidieron romper ese compromiso", había publicado en su momento el atacante.
La principal razón que había llevado a la dirigencia a frenar la renovación eran las elevadas exigencias económicas del futbolista. Memphis había solicitado un salario cercano a los 70 millones de reales, unos 13 millones de dólares, por las próximas dos temporadas. Además, pretendía un palco privado en el Neo Química Arena, el uso del estadio durante dos días para eventos propios con el 50% de los ingresos para él y un porcentaje de futuros premios, incluido el correspondiente al Mundial de Clubes en caso de que el Timao se clasificara, incluso si para entonces ya no continuaba en el equipo.
Hubo presión de los hinchas, quienes se expresaron por la continuidad de quien visualizaban como un futuro ídolo, y el presidente Osmar Stabile le renovó. "Gracias a Dios, todo salió bien. Conseguimos la votación necesaria para la aprobación y ahora estamos tranquilos. Logramos llevarlo a cabo", afirmó el presidente del Corinthians a los periodistas. Stabile también reveló que Memphis aceptó reducir "considerablemente" sus pretensiones económicas iniciales, lo que permitió destrabar la negociación.
Corinthians, eliminado. Foto: REUTERS/Jean Carniel
Depay jugó este miércoles su partido número 85 con la camiseta de Corinthians, 66 de ellos como titular, y convirtió 20 goles. Sin embargo, está claro que no todos valen uno y que esta derrota frente a Estudiantes marcará su año y el del club paulista. ¿Podrá recuperarse pronto de tan duro golpe? ¿Cambiará en algo su rol como máxima estrella y referente del equipo de Fernando Diniz? ¿Renovarán los hinchas la confianza que tienen en él? Todo eso está por verse.
Todavia no hay comentarios aprobados.