{"id":47666,"date":"2026-05-12T20:33:58","date_gmt":"2026-05-12T23:33:58","guid":{"rendered":"https:\/\/boomdenoticias.com\/?p=47666"},"modified":"2026-05-12T20:33:58","modified_gmt":"2026-05-12T23:33:58","slug":"el-sonido-del-olvido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/boomdenoticias.com\/?p=47666","title":{"rendered":"El sonido del olvido"},"content":{"rendered":"<div><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/srt-app.tadevel-cdn.com\/hostname\/www.cba24n.com.ar\/api\/v1\/image\/article\/6a0318b4e04f5abb9fb23949\/facebook?v=b9e570dd3764bcb0d2febce86bdecff9&amp;s=099a4123215ac86019a273f91baa9b9d\" class=\"ff-og-image-inserted\" \/><\/div>\n<p>Keith Jarrett recuerda que cuando tocaba junto a Miles Davis al salir al escenario este les dec\u00eda a sus m\u00fasicos \u201ctoquen como s\u00ed lo hubieran olvidado todo\u201d. Ese olvido es un tanto enigm\u00e1tico. Parece un mal consejo y, a la vez, lo mejor que se le puede decir a un m\u00fasico. Y es acaso, en lo que se toca, en lo que suena, el sonido del olvido lo que se escucha, ese modo en el que una distracci\u00f3n voluntaria, conduce a la belleza que ni el m\u00e1s riguroso m\u00e9todo puede alcanzar. Por supuesto que lo dicho no se refiere a lo que cada uno debe hacer, sino m\u00e1s bien a c\u00f3mo debe hacer lo que hace. En realidad, es como si en el olvido existiera la posibilidad de ser uno mismo, gesto generoso de Davis, que siempre supo rodearse de excelentes int\u00e9rpretes y sacar de ellos lo mejor. En esa demanda de olvido tal vez les ped\u00eda que no hicieran lo que sab\u00edan hacer, sino que se entregaran a una suerte de aventura del sonido. Como la que \u00e9l, a lo largo de cincuenta a\u00f1os, transit\u00f3 a fuerza de no parecerse a nada, ni a \u00e9l mismo de una d\u00e9cada a otra. \u00cdntimo y melanc\u00f3lico, l\u00edrico y por dem\u00e1s enso\u00f1ado, cuando no sumamente mel\u00f3dico y reconocible, Davis forj\u00f3 un sonido que, de tan particular, se permiti\u00f3 siempre cambiar y ser el mismo. De nuevo, presencia y simple desaparecer. Otra vez, sorpresa por la irrupci\u00f3n y agrado al esfumarse. Crease o no, este a\u00f1o, ese sonido cumplir\u00eda un siglo de asombro.<\/p>\n<p>Desde sus inicios en el fren\u00e9tico bebop, al influjo de la m\u00fasica contempor\u00e1nea en el arranque de la d\u00e9cada del cincuenta, pasando por el quinteto que grabara en <i>Columbia Reords<\/i> y que dejara despuntar sus solos prolongados y mel\u00f3dicos, arribando as\u00ed a la experiencia del jazz modal que <i>Kind of Blue,<\/i> de 1959, registra de manera magistral junto al saxo de Coltrane y el piano de Evans, Davis es acaso el m\u00fasico de jazz que m\u00e1s versiones de \u00e9l ha perfilado por los escenarios. Sobrio en sus comienzos, simulando pasar por un blanco a rega\u00f1adientes con traje y corbata, hasta llegar a los giros afro y los avances del rap en sus camisas abiertas y sus lentes estrafalarios, la metamorfosis es tan obvia que parece como si el genial trompetista viniera naciendo infinidad de veces. M\u00e1s que un m\u00fasico parece entonces un int\u00e9rprete de s\u00ed mismo, de sus or\u00edgenes, sus obsesiones, sus miedos y su genialidad. Un int\u00e9rprete que se propuso la persecuci\u00f3n del sonido porque acaso las musas, esquivas y huidizas, tuvieran esa forma et\u00e9rea. Con \u00e9l todo sub\u00eda al escenario, nada quedaba abajo. Y cuando uno dice todo, sorprende que hasta el silencio lo hiciera. Pasar de lo expresivo a la contenci\u00f3n propia de una frase que parece descompuesta en su ejecuci\u00f3n es ciertamente una aventura. Davis lo hac\u00eda, y se val\u00eda de ese silencio que, entre nota y nota, tocaba para dejar que se escuche como un protagonista m\u00e1s. Si uno presta atenci\u00f3n a esos momentos, en compa\u00f1\u00eda de los dem\u00e1s m\u00fasicos o en la m\u00e1s absoluta soledad, es posible escuchar el silencio de su ejecuci\u00f3n cual el puente por donde la m\u00fasica se conduce. Y en ello, el amor por la belleza y el dolor ante la segregaci\u00f3n racial tambi\u00e9n se dejan o\u00edr. Son el fondo huidizo de una referencialidad fantasma que atraviesa su m\u00fasica.<\/p>\n<figure class=\"multimedia\" data-html data-tadevel-template=\"web\/multimedia\" data-type=\"rich\" data-url=\"https:\/\/www.instagram.com\/102.3masquemusica\/reel\/DYDT8iopG_F\/\"><figcaption class=\"caption\">\n<div class=\"description\">102.3 Mas Que Musica on Instagram: &#8220;Hay algo nuevo en el aire. Una forma distinta de mirar, de escuchar, de leer. Una est\u00e9tica que cruza m\u00fasica, cine y literatura para abrir otras preguntas, otros climas, otras experiencias. Desde SRT Media, nace un espacio que no separa lenguajes: los mezcla, los tensiona, los hace dialogar. Cl\u00e1sica &amp; Universitaria no es solo un programa. Es una manera de estar en la cultura. #Cl\u00e1sicaYUniversitaria #SRTMedia #M\u00fasica #Cine&#8221;<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p>Acusado de sofisticado, cuando no de intelectual por incorporar la tradici\u00f3n europea que admiraba, y por supuesto, festejado por revivir las ra\u00edces negras que en los setenta prefigurar\u00edan toda la m\u00fasica urbana que vendr\u00eda, Davis tambi\u00e9n supo padecer el castigo de matizar el jazz a niveles que lo hac\u00edan audible para un p\u00fablico que no se reduc\u00eda solo a un gueto, palabra que siempre detest\u00f3. Decir que su sonido se alivian\u00f3 en piezas como \u201cIt never entered my mind\u201d, donde ejecuci\u00f3n y sentimiento adquieren un control admirable, es desconocer la capacidad de transformaci\u00f3n que todo artista debe tener. Ese mismo estilo de ejecuci\u00f3n relajado, que con el tiempo se volvi\u00f3 un miedo a la exposici\u00f3n -tocaba de espaldas, desaparec\u00eda, abandonaba por cinco a\u00f1os los escenarios y se dedicaba solo a pintar- le vali\u00f3 un p\u00fablico amplio a pesar de todo, el que termin\u00f3 desde ya perdon\u00e1ndole la licencia extraordinaria que se daba. Dejando de lado la perfecci\u00f3n, pero sin que nada arruinara la elegancia del sonido que buscaba, \u00e9l prefer\u00eda siempre una emoci\u00f3n pura y propia, lo distintivo de un artista que encuentra en ello el sello particular de volverse un estilo, una marca, la atm\u00f3sfera que con \u00e9l llega. Uno podr\u00eda decir que en el fraseo de la trompeta de Davis hay dos cosas a tener en cuenta. Primero que nada, la introspecci\u00f3n que alcanza, casi al modo del bandone\u00f3n en el tango que hace de lo lit\u00fargico de su sonido una verdadera tragedia; pero tambi\u00e9n, lo conversacional que supo sacarle a la trompeta. Sus diversos sonidos parecen coloquios endemoniados, largos parlamentos de una filosof\u00eda de la belleza que puede prescindir en su exposici\u00f3n de ejemplo alguno. \u00bfQu\u00e9 escucha uno entonces? Tal vez un murmullo lunar venido de un lugar lejano en el futuro. O por qu\u00e9 no la m\u00fasica del ascenso de toda imagen hasta desaparecer, desvanecer, ya sea en el \u00faltimo piso del cadalso o en la impavidez de los instrumentos cuando se callan. De ese modo, basta con el solo hecho de sonar, para que la gravedad que cada nota adquiere lo gane todo en el espacio donde se la escucha. Quien haya o\u00eddo por ejemplo el comienzo de \u201cRound About Midnight\u201d en la grabaci\u00f3n de marzo del 57\u2019, podr\u00e1 apreciar la introspecci\u00f3n del sonido y el llamado al saxof\u00f3n tenor de Coltrane. Por cierto, la reuni\u00f3n cumbre duro unos a\u00f1os, la gravedad de lo dicho, as\u00ed como los encontr\u00f3, tambi\u00e9n los separ\u00f3.<\/p>\n<p>Conducido por el relato de Adri\u00e1n Baigorria y el Quinteto del saxofonista Mart\u00edn Dellavedova -con Cristian Andrada en contrabajo, Luis Barzola en la bater\u00eda, Lucas Acu\u00f1a en trompeta y Eduardo Elia al piano, el homenaje que se realiz\u00f3, el pasado viernes 8 de mayo, en el Centro Cultural C\u00f3rdoba, consisti\u00f3 b\u00e1sicamente en mostrar ese despliegue de genialidad que Davis llev\u00f3 adelante. El concierto arranc\u00f3 con un sobrio \u201cMilestones\u201d, donde los momentos de improvisaci\u00f3n no se hicieron esperar, sobre todo al pasar de Andrada, que, con el contrabajo, rescat\u00f3 lo que en esa pieza a\u00fan queda de arqueolog\u00eda bebop. \u201cStraight no chaser\u201d, \u201cIt never entered my mind\u201d y \u201cSo what\u201d siguieron en igual medida exponiendo las modulaciones vertiginosas, intimistas y crecientes. Un momento para destacar fue cuando son\u00f3 la hermosa balada \u201cBlue in green\u201d. Su belleza, en la que Evans aporta la reflexividad l\u00edrica del piano y Davis la expansi\u00f3n sonora de su trompeta tuvo en esta ocasi\u00f3n un protagonismo destacado en Barzola y su uso de la escobilla, casi por encima de todo y sin dejar en un mero segundo plano a su instrumento, que, por momentos, acompa\u00f1aba muy bien los diversos paisajes mel\u00f3dicos. Elia, con correcci\u00f3n, supo conducirse por el espacio que marcan las frases en los pasajes en que el piano es protagonista. \u201cFootprints\u201d, \u201cSpanish key\u201d y \u201cAll blues\u201d siguieron hasta el final. Pero previo a ello, \u201cNefertiti\u201d, el cl\u00e1sico de Wayne Shorter, destac\u00f3 al evidenciar el conocimiento entre s\u00ed que tienen estos m\u00fasicos. Repitiendo trompeta y saxo la hipn\u00f3tica melod\u00eda, bater\u00eda, contrabajo y piano funcionaron muy bien como un tr\u00edo que supo usar ese bello tel\u00f3n sonoro para alternar entre registros individuales y una suerte de m\u00fasica adentro de la m\u00fasica, como si la figura, oculta en el tapiz de las notas, se permitiera aparecer con la intermitencia del asombro.<\/p>\n<p>Sorprende tambi\u00e9n la concurrencia a sala llena, que, para el jazz, siempre que haya que ir a escucharlo, bien vale una misa. En este caso, los cien a\u00f1os del Papa negro de la trompeta se escucharon \u00fanicos como el olvido que ped\u00eda a sus m\u00fasicos momentos antes de que su imagen se agigantara.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/blockads.fivefilters.org\/\">Adblock test<\/a><\/strong> <a href=\"https:\/\/blockads.fivefilters.org\/acceptable.html\">(Why?)<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Keith Jarrett recuerda que cuando tocaba junto a Miles Davis al salir al escenario este les dec\u00eda a sus m\u00fasicos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47667,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-47666","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47666"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47666\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/47667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}