{"id":46699,"date":"2026-04-16T21:05:00","date_gmt":"2026-04-17T00:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/boomdenoticias.com\/?p=46699"},"modified":"2026-04-16T21:05:00","modified_gmt":"2026-04-17T00:05:00","slug":"por-que-seguir-viendo-cine-irani","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/boomdenoticias.com\/?p=46699","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 seguir viendo cine iran\u00ed"},"content":{"rendered":"<p>En los a\u00f1os noventa, cuando el cine parec\u00eda repetitivo y agotado, lleg\u00f3 como un b\u00e1lsamo la marea del cine iran\u00ed. Las pel\u00edculas de Mohsen Makhmalbaf, <b>Abbias Kiarostami<\/b>, <b>Jafar Panahi<\/b> o incluso una veintea\u00f1era como <b>Samira Makhnalbaf<\/b> (hija de Mohsen), con <i>La manzana<\/i>, mostraban la vida de personajes en su d\u00eda a d\u00eda bajo un prisma tan simple que resultaba \u00fanico.<\/p>\n<p>No faltaron los que consideraron que esa fascinaci\u00f3n era una variante del esnobismo, una impostura. Medio siglo despu\u00e9s, sin embargo, esas pel\u00edculas no solo superan el paso del tiempo, sino que algunos de sus realizadores siguen resistiendo.<\/p>\n<p>El cineasta que m\u00e1s circul\u00f3 entonces fuera de las fronteras de Ir\u00e1n fue Kiarostami (1940-2016). <i><b>A trav\u00e9s de los olivos<\/b><\/i> (1994) quiz\u00e1 sirva para ejemplificar c\u00f3mo detr\u00e1s de la simplicidad puede esconderse mucho m\u00e1s: hay un equipo de cine que va a filmar una pel\u00edcula a una aldea que sufri\u00f3 un terremoto. Ese registro documental (en efecto, el sismo existi\u00f3) se expande en una historia de amor del aldeano que protagoniza la pel\u00edcula dentro de la pel\u00edcula. Una vuelta de tuerca m\u00e1s: la pel\u00edcula que filman bien podr\u00eda ser <i>Y la vida contin\u00faa<\/i>, la cinta previa de Kiarostami.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resizer.glanacion.com\/resizer\/v2\/ZWLBPJHNKZGHPGISC5L6UQ6LHA.jpg?auth=45d53857086dfd1f4f4a3f83f1af9e0f1eda0d0f9bc4524462502fcf4cc1f73d&amp;smart=true&amp;width=1620&amp;height=1080\" alt=\"El sabor de las cerezas, de Abbas Kiarostami\" height=\"1080\" width=\"1620\" \/><\/p>\n<p>La paradoja del cine iran\u00ed no es muy distinta a la que vivieron en las d\u00e9cadas de posguerra Polonia o la URSS, a las que les salieron por la culata directores como Wajda o Tarkovski. Como todo gobierno autoritario, el r\u00e9gimen de los ayatollahs foment\u00f3 el cine como instrumento de reafirmaci\u00f3n nacional, sin contar con el ingenio po\u00e9tico de muchos cineastas para sortear la censura: para evitar el roce entre hombres y mujeres, por ejemplo, les bast\u00f3 poner en el centro a chicos o a personajes sencillos, y tramas transparentes donde, como tel\u00f3n de fondo, se pudiera observar con elocuencia la vida real y cotidiana.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resizer.glanacion.com\/resizer\/v2\/ZMXVBVXS5ZFXVOYOSCTMVBQZHU.jpg?auth=c9859319ed60e833c117844e8f1e2151eb81a3a43c64724ce8bb84535ffdd8f3&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333\" alt=\"Jafar Panahi\" height=\"1333\" width=\"2000\" \/><\/p>\n<p>Pasadas las d\u00e9cadas, la censura se extrem\u00f3. Los mejores cineastas iran\u00edes actuales (<b>Asghar Farhadi<\/b>, Mohammad Rosaulof) viven en el exilio. Aunque hoy fuera del pa\u00eds, el caso de Jafar Panahi es excepcional. Parte de aquella primera ola con <i><b>El globo blanco<\/b><\/i> (la protagonista es una nena que sigue por la ciudad el globo que perdi\u00f3); con los a\u00f1os, sus pel\u00edculas se volvieron directas y desafiantes. Panahi pas\u00f3 por eso algunos a\u00f1os en la c\u00e1rcel y, al ser liberado, se le prohibi\u00f3 filmar. Lo heroico es que contin\u00fao haci\u00e9ndolo, <i>in situ<\/i>, pero de manera clandestina. Ese es uno de los puntos formidables de una obra como <i>Taxi Teher\u00e1n<\/i> (2015), en la que el propio director se pone a conducir un taxi en la capital persa mientras a su veh\u00edculo se suben los clientes. Son actores no profesionales, y casi todo se improvisa: hay, entre otros, un pintoresco vendedor clandestino de pel\u00edculas en DVD (todas vetadas por el r\u00e9gimen, claro), una conocida militante de los derechos humanos y la propia sobrina de Panahi, a la que el director pasa a buscar por la escuela, y que con su locuacidad recuerda la inteligencia de las mujeres para pensar m\u00e1s all\u00e1 de las constricciones del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/resizer.glanacion.com\/resizer\/v2\/QMYCBNEZK5CBPNI7MMDDDR4XBQ.jpg?auth=d3efb6107fdbd597cfdc89c74519db75cd9ce98a33d4584f18b5411e7b7d90bc&amp;smart=true&amp;width=1388&amp;height=750\" alt=\"Majid Panahi, Mariam Afshari y Hadis Pakbaten en Fue solo un accidente (2025)\" height=\"750\" width=\"1388\" \/><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la m\u00e1s reciente <i>Fue solo un accidente<\/i>, candidata al Oscar, fue filmada en esas condiciones, sin ning\u00fan permiso. Y el argumento es de riesgo: un mec\u00e1nico cree reconocer una noche por el toc toc de su pata de palo a su odiado torturador. Lo sigue y lo secuestra, pero como no est\u00e1 seguro, sale a ubicar a otros que sufrieron en sus manos. \u00bfPuede una pel\u00edcula as\u00ed tener humor? Panahi se lo permite casi de continuo: por ejemplo, cuando, por tener mal estacionada su van (con el torturador reducido adentro), un par de polic\u00edas le cobran al protagonista una coima\u2026 pasando su tarjeta de d\u00e9bito por un posnet.<\/p>\n<p>Nunca estuve en Teher\u00e1n, pero a su manera la conozco por los intensos recorridos de esas dos pel\u00edculas. Incluso a veces creo haber tratado cara a cara a algunos de sus habitantes. Cuando se bombardea a un r\u00e9gimen autocr\u00e1tico, no hace falta decirlo, tambi\u00e9n se bombardea a las personas que se le oponen, como las que atraviesan de lado a lado el milagroso cine iran\u00ed.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os noventa, cuando el cine parec\u00eda repetitivo y agotado, lleg\u00f3 como un b\u00e1lsamo la marea del cine iran\u00ed. Las pel\u00edculas de Mohsen Makhmalbaf, Abbias Kiarostami, Jafar Panahi o incluso una veintea\u00f1era como Samira Makhnalbaf (hija de Mohsen), con La manzana, mostraban la vida de personajes en su d\u00eda a d\u00eda bajo un prisma tan simple que resultaba \u00fanico.No faltaron los que consideraron que esa fascinaci\u00f3n era una variante del esnobismo, una impostura. Medio siglo despu\u00e9s, sin embargo, esas pel\u00edculas no solo superan el paso del tiempo, sino que algunos de sus realizadores siguen resistiendo.El cineasta que m\u00e1s circul\u00f3 entonces fuera de las fronteras de Ir\u00e1n fue Kiarostami (1940-2016). A trav\u00e9s de los olivos (1994) quiz\u00e1 sirva para ejemplificar c\u00f3mo detr\u00e1s de la simplicidad puede esconderse mucho m\u00e1s: hay un equipo de cine que va a filmar una pel\u00edcula a una aldea que sufri\u00f3 un terremoto. Ese registro documental (en efecto, el sismo existi\u00f3) se expande en una historia de amor del aldeano que protagoniza la pel\u00edcula dentro de la pel\u00edcula. Una vuelta de tuerca m\u00e1s: la pel\u00edcula que filman bien podr\u00eda ser Y la vida contin\u00faa, la cinta previa de Kiarostami.La paradoja del cine iran\u00ed no es muy distinta a la que vivieron en las d\u00e9cadas de posguerra Polonia o la URSS, a las que les salieron por la culata directores como Wajda o Tarkovski. Como todo gobierno autoritario, el r\u00e9gimen de los ayatollahs foment\u00f3 el cine como instrumento de reafirmaci\u00f3n nacional, sin contar con el ingenio po\u00e9tico de muchos cineastas para sortear la censura: para evitar el roce entre hombres y mujeres, por ejemplo, les bast\u00f3 poner en el centro a chicos o a personajes sencillos, y tramas transparentes donde, como tel\u00f3n de fondo, se pudiera observar con elocuencia la vida real y cotidiana.Pasadas las d\u00e9cadas, la censura se extrem\u00f3. Los mejores cineastas iran\u00edes actuales (Asghar Farhadi, Mohammad Rosaulof) viven en el exilio. Aunque hoy fuera del pa\u00eds, el caso de Jafar Panahi es excepcional. Parte de aquella primera ola con El globo blanco (la protagonista es una nena que sigue por la ciudad el globo que perdi\u00f3); con los a\u00f1os, sus pel\u00edculas se volvieron directas y desafiantes. Panahi pas\u00f3 por eso algunos a\u00f1os en la c\u00e1rcel y, al ser liberado, se le prohibi\u00f3 filmar. Lo heroico es que contin\u00fao haci\u00e9ndolo, in situ, pero de manera clandestina. Ese es uno de los puntos formidables de una obra como Taxi Teher\u00e1n (2015), en la que el propio director se pone a conducir un taxi en la capital persa mientras a su veh\u00edculo se suben los clientes. Son actores no profesionales, y casi todo se improvisa: hay, entre otros, un pintoresco vendedor clandestino de pel\u00edculas en DVD (todas vetadas por el r\u00e9gimen, claro), una conocida militante de los derechos humanos y la propia sobrina de Panahi, a la que el director pasa a buscar por la escuela, y que con su locuacidad recuerda la inteligencia de las mujeres para pensar m\u00e1s all\u00e1 de las constricciones del r\u00e9gimen.Tambi\u00e9n la m\u00e1s reciente Fue solo un accidente, candidata al Oscar, fue filmada en esas condiciones, sin ning\u00fan permiso. Y el argumento es de riesgo: un mec\u00e1nico cree reconocer una noche por el toc toc de su pata de palo a su odiado torturador. Lo sigue y lo secuestra, pero como no est\u00e1 seguro, sale a ubicar a otros que sufrieron en sus manos. \u00bfPuede una pel\u00edcula as\u00ed tener humor? Panahi se lo permite casi de continuo: por ejemplo, cuando, por tener mal estacionada su van (con el torturador reducido adentro), un par de polic\u00edas le cobran al protagonista una coima\u2026 pasando su tarjeta de d\u00e9bito por un posnet.Nunca estuve en Teher\u00e1n, pero a su manera la conozco por los intensos recorridos de esas dos pel\u00edculas. Incluso a veces creo haber tratado cara a cara a algunos de sus habitantes. Cuando se bombardea a un r\u00e9gimen autocr\u00e1tico, no hace falta decirlo, tambi\u00e9n se bombardea a las personas que se le oponen, como las que atraviesan de lado a lado el milagroso cine iran\u00ed.CulturaLA NACION<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los a\u00f1os noventa, cuando el cine parec\u00eda repetitivo y agotado, lleg\u00f3 como un b\u00e1lsamo la marea del cine iran\u00ed.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46700,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-46699","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pais"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46699","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46699"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46699\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/46700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/boomdenoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}