Con o sin Gill, Nación seguirá caminando Córdoba

“Uno de los objetivos de la campaña es visibilizar el trabajo que hizo en Gobierno nacional en la provincia en estos 18 meses”. La frase pertenece a una fuente del círculo íntimo del Martín Gill, precandidato a diputado nacional por el Frente de Todos en Córdoba. Y tiene que ver con la columna vertebral de la estrategia que el oficialismo llevará adelante para captar votos en las próximas elecciones.

Se trata, en definitiva, de la postura que la fuerza política del presidente Alberto Fernández tiene definida para Córdoba. Esté Gill como secretario de Obras Pública, o no.

Porque, por estas horas, todos en el Frente de Todos cordobés esperan saber qué hará Alberto Fernández con la renuncia que le presentó Gill la semana pasada.

Se da por descontado que el Presidente aceptará la resignación (porque fue él quien la pidió), por lo que Gill dejará de controlar una poderosa lapicera que distribuye fondos para obras públicas.

Desde su entorno, lo saben. Pero aseguran que el trabajo de mostrar las obras que ya se hicieron en Córdoba (o se están haciendo) seguirá.

“Una parte importante del trabajo es mostrar las más 300 obras que ya están en marcha en distintos municipios del interior de la provincia: las obras de infraestructura sanitaria (hospitales modulares, Bouwer, hoy hay 50 obras en marcha); trabajos en la ciudad de Córdoba y en las principales rutas, entre otras obras; y también las políticas de asistencia social (previsional, la ayuda en contexto de pandemia IFE, ATP, y planes sociales), entre otros aspectos”, explicaron ayer.

¿Será Gill el que lo haga, como precandidato pero ya fuera del Gobierno nacional? La respuesta que dan desde su entorno es que sí.

“Martín va a estar recorriendo las obras como secretario, o como precandidato. Porque las obras están y se van a recorrer”, aseguraron.

Katopodis

En el equipo del villamariense aseguran que en la campaña, la política de obras públicas para intendentes cordobeses “que es la que definió el Presidente, seguirá siendo lo misma, tal como se implemento hasta ahora”.

Explican esto para justificar la llegada de fondos nacionales para obras “a todos los gobiernos, sin importar el color político”.

El Gobierno nacional está convencido de que, en el caso de la provincia de Córdoba, lo que ha realizado hasta hoy Gill significó “dar vuelta la página de los desencuentros”, con el Gobierno nacional.

“En ese aspecto, Martín tuvo un rol protagónico, en el diseño y en la implementación”, remarcan.

Con Gill ya en campaña total, y sin el cargo en el ministerio de Obras Públicas (deberá regresar a Villa María, ciudad de la que es intendente en uso de licencia), se abre el interrogante sobre quién recorrerá Córdoba para captar votos.

“En el caso de que se acepte la renuncia, lo que si puede cambiar es que el ministro Katopodis (que seguirá siéndolo y mantendrá equipo) deba tener una mayor presencia de la prevista en Córdoba para esta etapa, y lo mismo por parte del funcionario que reemplazaría a Gill”, anticiparon a este medio desde el equipo del dirigente villamariense.

El objetivo, como se dijo, es visibilizar del trabajo que se viene haciendo (“en conjunto Nación, Provincia y municipios”, remarcan), y “reforzar la continuidad y el compromiso de esa política de trabajo”.

Schiarettismo

Desde Hacemos por Córdoba siguen atentamente lo que pueda pasar con Gill. Por eso, desde hace varias semanas, trabajan en el territorio para reforzar la lealtad de intendentes del PJ. “Estamos muy confiados en la fortaleza que tiene Hacemos por Córdoba”, afirmó Facundo Torres, ministro de Gobierno de Córdoba.

Algo similar expresó Natalia de la Sota, precandidata a diputada nacional. “El dinero que el Gobierno nacional pone en obras en la provincia es lo que corresponde. No nos están haciendo un favor. Está muy bien, y está bueno. Pero no nos están haciendo un favor”, expresó en Voz y voto la semana pasada, en el lanzamiento de campaña.