La tensión institucional escaló este viernes luego de que la Inspección General de Justicia (IGJ) rechazara formalmente la solicitud presentada por la Asociación del Fútbol Argentino para trasladar su domicilio legal desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia la provincia de Buenos Aires.
Según el organismo dependiente del Ministerio de Justicia, la dirección declarada por la AFA “carece de respaldo real” y no corresponde a ninguna instalación operativa del ente rector del fútbol argentino.
La dirección, bajo la lupa
De acuerdo al comunicado oficial, en el domicilio informado no existe oficina, autoridad ni funcionamiento administrativo alguno vinculado a la AFA. Por ese motivo, la IGJ desestimó el pedido y ratificó que la institución continúa operando legalmente en su histórica sede de la calle Viamonte, en la Ciudad de Buenos Aires.
“La AFA continúa funcionando en su sede de la calle Viamonte de la Ciudad de Buenos Aires”, subrayó el organismo.
Las graves irregularidades que expuso la IGJ
Pero el rechazo no quedó solo en la cuestión del domicilio. La IGJ enumeró una serie de observaciones que elevan la temperatura del conflicto:
- No está aprobada la reforma del estatuto de la AFA.
- Se adeudan explicaciones sobre balances y estados contables desde 2017 hasta 2024.
- No fueron presentados los estados contables correspondientes a 2025.
- No se canceló la inscripción en el Registro Público.
- Se intentan convalidar decisiones adoptadas en una Asamblea fiscalizada por autoridades provinciales, cuando —según la normativa— la supervisión debe ser nacional.
El organismo fue tajante al señalar que esta conducta “constituye un intento deliberado de eludir la Ley”.
Un nuevo foco de conflicto institucional
El comunicado concluye con una advertencia directa: “No vamos a permitir que ninguna entidad sortee sus obligaciones legales mediante maniobras irregulares. El Estado de derecho y la igualdad ante la Ley no admiten excepciones”.
Con esta resolución, la IGJ deja sin efecto el cambio de jurisdicción pretendido por la AFA y abre un nuevo capítulo en la disputa institucional que podría tener derivaciones administrativas y políticas en el corto plazo.
El conflicto suma así un nuevo episodio en el corazón del fútbol argentino, con implicancias que van mucho más allá de un simple trámite administrativo.
La tensión institucional escaló este viernes luego de que la Inspección General de Justicia (IGJ) rechazara formalmente la solicitud presentada por la Asociación del Fútbol Argentino para trasladar su domicilio legal desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia la provincia de Buenos Aires.Según el organismo dependiente del Ministerio de Justicia, la dirección declarada por la AFA “carece de respaldo real” y no corresponde a ninguna instalación operativa del ente rector del fútbol argentino.La dirección, bajo la lupaDe acuerdo al comunicado oficial, en el domicilio informado no existe oficina, autoridad ni funcionamiento administrativo alguno vinculado a la AFA. Por ese motivo, la IGJ desestimó el pedido y ratificó que la institución continúa operando legalmente en su histórica sede de la calle Viamonte, en la Ciudad de Buenos Aires.“La AFA continúa funcionando en su sede de la calle Viamonte de la Ciudad de Buenos Aires”, subrayó el organismo.Las graves irregularidades que expuso la IGJPero el rechazo no quedó solo en la cuestión del domicilio. La IGJ enumeró una serie de observaciones que elevan la temperatura del conflicto:No está aprobada la reforma del estatuto de la AFA.Se adeudan explicaciones sobre balances y estados contables desde 2017 hasta 2024.No fueron presentados los estados contables correspondientes a 2025.No se canceló la inscripción en el Registro Público.Se intentan convalidar decisiones adoptadas en una Asamblea fiscalizada por autoridades provinciales, cuando —según la normativa— la supervisión debe ser nacional.El organismo fue tajante al señalar que esta conducta “constituye un intento deliberado de eludir la Ley”.Un nuevo foco de conflicto institucionalEl comunicado concluye con una advertencia directa: “No vamos a permitir que ninguna entidad sortee sus obligaciones legales mediante maniobras irregulares. El Estado de derecho y la igualdad ante la Ley no admiten excepciones”.Con esta resolución, la IGJ deja sin efecto el cambio de jurisdicción pretendido por la AFA y abre un nuevo capítulo en la disputa institucional que podría tener derivaciones administrativas y políticas en el corto plazo.El conflicto suma así un nuevo episodio en el corazón del fútbol argentino, con implicancias que van mucho más allá de un simple trámite administrativo.
La Voz
