Inesperada inhibición que complica a Independiente: no podrá inscribir a su último refuerzo

Independiente recibió este jueves una nueva sanción de la FIFA, que lo inhibió para inscribir futbolistas a raíz de una deuda pendiente con el mediocampista ecuatoriano Fernando Gaibor. La medida impacta de lleno en la planificación del equipo que conduce Gustavo Quinteros, ya que uno de los refuerzos previstos no podrá ser incorporado y deberá permanecer en Chile.

La sanción fue confirmada por el propio presidente del club, Néstor Grindetti, quien explicó el origen del conflicto y reconoció que la inhibición llegó antes de lo esperado. “Es una deuda vieja que venimos cancelando. Quedó una cuota por pagarle a Gaibor, estábamos trabajando para abonarla y cayó la inhibición adelantada en los plazos establecidos”, señaló en diálogo con Radio Rivadavia.

Un refuerzo frustrado y un mercado condicionado

La consecuencia inmediata de la sanción es la imposibilidad de registrar a Maximiliano Gutiérrez, uno de los refuerzos que interesaban al cuerpo técnico. El futbolista, que debía arribar desde Chile, no pudo viajar por el paro general y, ante la inhibición, su llegada quedó momentáneamente descartada.

“No vamos a poder inscribir a Gutiérrez, que nos interesaba. No pudo viajar por el paro, sino ya hubiese firmado. Al hecho, pecho”, expresó Grindetti, resignado ante la situación.

Críticas a la gestión Moyano y defensa del presente económico

En medio del panorama adverso, el titular del Rojo apuntó con dureza contra la administración anterior, encabezada por Hugo Moyano. “Levantamos más de 17 inhibiciones, todas del pasado. Pagamos deudas de la gestión anterior, la venimos remando y somos muy cuidadosos con las finanzas del club”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que la institución logró estabilizar su economía: “Dimos vuelta una situación económica que era terminal. Hoy el club está equilibrado, no genera más deudas y somos responsables con las contrataciones”. Además, descartó movimientos en el plantel: “No hay ninguna oferta por Lomónaco”.

El paso de Gaibor por Independiente y el origen del conflicto

Fernando Gaibor llegó a Independiente a comienzos de 2018 desde Emelec, tras la compra del 70% de su pase por 4,2 millones de dólares, en una de las transferencias más caras de la historia del club. Firmó contrato por cinco temporadas, pero su ciclo estuvo marcado por los problemas económicos.

Luego de disputar 50 partidos y marcar seis goles, y tras conquistar la Suruga Bank en Japón bajo la conducción de Ariel Holan, el volante fue cedido a Al-Wasl en 2019. Poco tiempo después se declaró jugador libre por falta de pago y el conflicto derivó en un juicio que el futbolista terminó ganando.

A principios de febrero, el TAS falló a favor del mediocampista e intimó a Independiente a saldar la deuda en un plazo de 30 días. Ante el incumplimiento, este jueves se efectivizó la sanción de FIFA, que obliga al club a abonar 1,5 millones de dólares para levantar la inhibición.

Un problema que vuelve a golpear al Rojo

Mientras la dirigencia trabaja contrarreloj para cancelar el monto y recuperar la posibilidad de incorporar, Independiente vuelve a quedar atrapado en una problemática recurrente: las deudas del pasado que siguen condicionando su presente deportivo. La prioridad ahora es resolver el conflicto cuanto antes para no hipotecar el armado del equipo en un tramo clave de la temporada.

Independiente recibió este jueves una nueva sanción de la FIFA, que lo inhibió para inscribir futbolistas a raíz de una deuda pendiente con el mediocampista ecuatoriano Fernando Gaibor. La medida impacta de lleno en la planificación del equipo que conduce Gustavo Quinteros, ya que uno de los refuerzos previstos no podrá ser incorporado y deberá permanecer en Chile.La sanción fue confirmada por el propio presidente del club, Néstor Grindetti, quien explicó el origen del conflicto y reconoció que la inhibición llegó antes de lo esperado. “Es una deuda vieja que venimos cancelando. Quedó una cuota por pagarle a Gaibor, estábamos trabajando para abonarla y cayó la inhibición adelantada en los plazos establecidos”, señaló en diálogo con Radio Rivadavia.Un refuerzo frustrado y un mercado condicionadoLa consecuencia inmediata de la sanción es la imposibilidad de registrar a Maximiliano Gutiérrez, uno de los refuerzos que interesaban al cuerpo técnico. El futbolista, que debía arribar desde Chile, no pudo viajar por el paro general y, ante la inhibición, su llegada quedó momentáneamente descartada.“No vamos a poder inscribir a Gutiérrez, que nos interesaba. No pudo viajar por el paro, sino ya hubiese firmado. Al hecho, pecho”, expresó Grindetti, resignado ante la situación.Críticas a la gestión Moyano y defensa del presente económicoEn medio del panorama adverso, el titular del Rojo apuntó con dureza contra la administración anterior, encabezada por Hugo Moyano. “Levantamos más de 17 inhibiciones, todas del pasado. Pagamos deudas de la gestión anterior, la venimos remando y somos muy cuidadosos con las finanzas del club”, afirmó.En esa línea, sostuvo que la institución logró estabilizar su economía: “Dimos vuelta una situación económica que era terminal. Hoy el club está equilibrado, no genera más deudas y somos responsables con las contrataciones”. Además, descartó movimientos en el plantel: “No hay ninguna oferta por Lomónaco”.El paso de Gaibor por Independiente y el origen del conflictoFernando Gaibor llegó a Independiente a comienzos de 2018 desde Emelec, tras la compra del 70% de su pase por 4,2 millones de dólares, en una de las transferencias más caras de la historia del club. Firmó contrato por cinco temporadas, pero su ciclo estuvo marcado por los problemas económicos.Luego de disputar 50 partidos y marcar seis goles, y tras conquistar la Suruga Bank en Japón bajo la conducción de Ariel Holan, el volante fue cedido a Al-Wasl en 2019. Poco tiempo después se declaró jugador libre por falta de pago y el conflicto derivó en un juicio que el futbolista terminó ganando.A principios de febrero, el TAS falló a favor del mediocampista e intimó a Independiente a saldar la deuda en un plazo de 30 días. Ante el incumplimiento, este jueves se efectivizó la sanción de FIFA, que obliga al club a abonar 1,5 millones de dólares para levantar la inhibición.Un problema que vuelve a golpear al RojoMientras la dirigencia trabaja contrarreloj para cancelar el monto y recuperar la posibilidad de incorporar, Independiente vuelve a quedar atrapado en una problemática recurrente: las deudas del pasado que siguen condicionando su presente deportivo. La prioridad ahora es resolver el conflicto cuanto antes para no hipotecar el armado del equipo en un tramo clave de la temporada.La Voz