El “agujero del infierno” nazi: hallaron miles de restos de mujeres, niños y bebés en Rusia

Un grupo de excavadores rusos encontró el “agujero del infierno” en la ciudad de Salks, región de Rostov, Rusia. Bajo el lema de “establecimiento de la justicia histórica”, el grupo de investigación encontró más de 3.500 restos de cuerpos de mujeres, niños e incluso bebés que fueron masacrados durante la Segunda Guerra Mundial.

Los descubrimientos fueron posibles luego de la desclasificación de documentos de los archivos del servicio secreto de la KGB de la era soviética. Actualmente se están llevando a cabo varias excavaciones en todo el país.

El grupo de investigadores cree que los restos datan de 1942 y 1943. (East2West)

La evidencia que lograron obtener los excavadores en el lugar, apodado “la cantera de la muerte nazi”, sugiere que muchos de los cuerpos encontrados fueron apuñalados con bayonetas, pateados en la cabeza e incluso golpeados hasta la muerte.

Acorde a los primeros informes, algunos de los cuerpos encontrados son de los prisioneros de guerra del Ejército Rojo que luchó en plena Segunda Guerra Mundial. A su vez, se cree que entre los muertos se encuentran principalmente rusos, judíos y gitanos relacionados con la Operación Barbarroja, lanzada por los nazis en 1941.

La mandíbula de un niño pequeño, uno de los hallazgos en el

Por el momento se realizaron análisis de ADN de 60 conjuntos de restos humanos. Los resultados preliminares indican que hay 16 mujeres y 19 niños de entre dos años y finales de la adolescencia. Según indicaron, la esperanza es hacer coincidir algunas víctimas por ADN con sus parientes.

La operación busca descubrir un hallazgo legal para los crímenes nazis “sin un plazo de prescripción”. Fue realizada por el equipo de búsqueda voluntario Mius-Front, dirigido por Andrey Kudryakov, que desde ahora trabajará en estrecha colaboración con el Comité de Investigación de Rusia, encargado de investigar delitos graves.

Los descubrimientos

Andrey Kudryakov relató, en ruso, lo que encontraron en la fosa común: “No nos hemos encontrado nunca con algo igual”.

Según la explicación del líder de la expedición, las personas no fueron baleadas sino asesinadas a golpes. “Se necesita mucha munición para disparar a cientos de personas, así que guardaron sus balas y las golpearon con culatas de rifle, patearon con botas y apuñalaron con bayonetas”, afirmó Kudryakov.

Uno de los cuerpos encontrados en la investigación. (East2West)

En las imágenes Kudryakov muestra la bota de un niño junto a una clavícula muy pequeña. “Pero eso puede ser considerado leve, al lado de otras imágenes. Uno de los excavadores mostró un cráneo roto junto a quien probablemente sea su madre”, aseguró.

“Vimos los restos de un niño junto con su mamá en este terrible pozo de ejecución”, mencionó otro de los integrantes del grupo en una conferencia de prensa. En este sentido, Kudryakov reconoció que la zona no fue bien investigada anteriormente y que ahora “está revelando terribles secretos”.

El resto del cráneo de un niño. (East2West)

Otro hallazgo fue el cuerpo de una joven embarazada con una cruz cosaca alrededor del cuello. “Ella se llevó las manos a la cabeza con horror para no ver cómo la estaban matando”, relató el líder del grupo de investigadores.

“Hoy fueron encontrados 15 niños de entre uno a diez años. Eso da miedo”, expresaron los investigadores del Mius-Front. Ratificaron que la expedición continuará trabajando en “la cantera de la muerte” de la ciudad de Salsk.